La estrategia del «¿y qué?»

La estrategia del “¿y qué?” le puede funcionarun mes, un año, tal vez dos o tres, pero no para siempre. En algún momento deberá pagar por las culpas que acumula con ese comportamiento delictivo.

Francisco I y su barca

Teólogo doctrinario y hombre de inteligencia superior, supo que había que ir más allá de la doctrina para enfrentar el problema.

«Cantemos el oro, amarillo como la muerte»

¿Por qué, entonces, tanto interés por el oro? Su símbolo químico es “Au”, por su nombre en latín “aurum”, “amanecer radiante, brillo del sol naciente”, en alusión al brillo del amanecer