Al presentar ante la Corte Suprema de Justicia un recurso por inconstitucionalidad de la recién aprobada Ley de Agentes Extranjeros, Cristiana Chamorro Barrios declaró a los periodistas que también rechaza esa ley, porque —dijo— “nos tilda de traidores a la patria”.
La directora ejecutiva de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH) recordó que a su padre, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, también el somocismo lo acusó de traidor a la patria y que él había dejado escrito en su diario político que ni la cárcel ni las torturas le habían dolido tanto como esa acusación.
Después, en un artículo de opinión publicado en LA PRENSA el martes 22 de diciembre, Cristiana citó textualmente las palabras de su padre, asesinado el 10 de enero de 1978: “Siempre he amado y servido a mi Patria, pero una de las mayores ofensas recibidas, más allá de las prisiones y torturas, fue que me acusaran de traidor a la patria, cargo que considero tan falso que durante el juicio militar que me siguieron, no se me ocurrió defenderme. Traicionar es vender, entregar al enemigo lo propio, pero ofrecer la vida para que el pueblo tenga un gobierno justo y honrado, es ser patriota. Lo contrario es ser traidor”.
Aplicados esos conceptos del doctor Chamorro Cardenal a la Nicaragua de hoy, traición a la patria —como han dicho varios dirigentes de la oposición organizada en la Alianza Cívica y la Unidad Nacional Azul y Blanco—, es vender el territorio nacional para un corrupto proyecto canalero que además ha sido un fracaso y un derroche monumental. O hacer grandes negocios personales y familiares con la cooperación petrolera venezolana y las empresas de energía y combustibles. O malgastar y saquear los recursos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social que son el ahorro de los trabajadores afiliados y pensionados, junto con el aporte de los empresarios. Y para qué seguir mencionando casos reales y actuales de traición a la patria según los conceptos luminosos del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.
El Director Mártir de LA PRENSA también escribió sobre este tema un editorial titulado La Patria es el pueblo en libertad, publicado el 10 de octubre de 1973.
“No es la primera vez que me lanzan ese cognomento que en otra oportunidad —y lo recuerdo guardando las debidas distancias— lanzaron también a José Dolores Estrada, quien fue acusado de traidor a la patria”, escribió el inmortal prócer de la libertad de prensa.
Agregó el doctor Chamorro que denunciar con todas sus palabras “las leyes del régimen corrupto, inepto y voraz que tenemos encima” no puede ser traición a la patria. “Porque mi patria no es ese régimen —aseguró—, no es el negociado con la necesidad social, no es la opresión, no es la avaricia, no es la injusticia ni es el desequilibrio en las oportunidades de cada quien”.
Palabras certeras de ayer que tienen plena vigencia hoy. Si de traidores a la patria se trata, hay que hablar de los que estaban en el poder en la época del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, y los que están allí ahora.