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Todo iba a buen ritmo para Milkar Pérez, hasta que llegó el coronavirus y borró de un solo tajo todos los planes y metas que se habían trazado para este 2020, que a todos nos va dejando más espinas que rosas.
El prospecto leonés fue firmado por Seattle el 24 de julio del 2018. En mayo del 2019 hizo su debut en la Liga de Verano de República Dominicana y en noviembre de ese mismo año (2019), pasó a EE. UU.
Pérez había sido asignado al equipo de Seattle en la Liga de Novatos de Arizona, adonde llegaba con buenas credenciales, pero la pandemia suspendió la temporada y el nica debió regresar a nuestro país.
Este miércoles, Milkar ha vuelto a viajar a Arizona y la misión que lleva es la misma: causar la mejor impresión posible y desplegar todo el talento que tiene para recuperar el ritmo que lo llevaba a pasa doble.
Hijo del exlanzador leonés Marcelino Pérez y sobrino del legendario Epifanio Pérez, Milkar registró un promedio de bateo de .274 en su primer año en Dominicana, con cuatro jonrones y 44 remolques.
El artillero disparó 65 hits en 237 turnos, con 11 dobles, dos triples y los cuatro jonrones. Anotó 38 carreras y se ponchó en 55 ocasiones con 37 bases por bolas. Su línea ofensiva fue .276/.381./.388.
Su average al bate es aceptable y el porcentaje sobre las bases muy bueno (.381), pero el .388 de slugging indica que aún necesita más para enseñar su poder. Sin embargo, eso debe llegar con el tiempo.
De acuerdo a Baseball America, Pérez tiene una prometedora combinación de bateo y poder que debe abrirle espacio en su camino, con una defensa muy sólida y un brazo muy encima del promedio.
“Tiene un avanzado approach (enfoque) desde los dos lados del plato, pero su swing es más compacto desde la izquierda y proyecta un combo de bateo y poder”, dice la prestigiosa publicación.
Pérez además demostró tener carácter. El año pasado arrancó de 17-1 con seis ponches en Dominicana (.059) y no se arrugó. Cuando llegó a 15 juegos bateaba .176 y para el partido 25, ya tenía .211.
Después aceleró bastante y a la altura del 24 julio subió hasta .307, para cerrar con el .276 que le aseguró su viaje a Arizona, aunque por la pandemia, hasta ahora lo retoma con la esperanza de crecer.
No hay que perder de vista a Pérez. Tiene un gran futuro en el beisbol profesional. Ciertamente, su bate debe abrirle camino a través de las Menores y vamos a ver qué pasa. Es muy prometedor.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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