Priorizar la vacunación contra la Covid-19 en docentes – una vez que el antídoto este disponible en el mundo – es la campaña que promueve el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), quien asegura que esto contribuirá a mantener las escuelas abiertas, lo cual permite que niños, adolescentes y jóvenes no se estanquen en su proceso de formación. Proteger a los maestros es otra forma de garantizar la formación de las nuevas generaciones.
La organización reconoce que la Covid-19 ha provocado un retraso en la enseñanza de los niños, recuerda que solo en abril, cuando el virus cobró fuerza, interrumpió el aprendizaje de casi el 90 por ciento de estudiantes en todo el mundo, por lo que ve acertado incluir a los maestros en los grupos prioritarios.
«Unicef pide que se dé prioridad a los maestros en la vacunación contra la COVID-19, una vez que se haya vacunado al personal de salud de primera línea y a las poblaciones de alto riesgo. Esto contribuirá a proteger a los maestros contra el virus, les permitirá enseñar en persona y, en última instancia, servirá para mantener las escuelas abiertas», declaró la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore.
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Docentes de colegios públicos consultados por LA PRENSA vieron con buenos ojos la campaña promovida por Unicef, aunque señalan que en un país como Nicaragua, a los maestros no se les brinda la importancia y la protección que merecen, que más bien son expuestos al contagio.
«En cuanto a educación ni se escucha que se diga algo. Al sector educativo yo considero que no le dan importancia, a los maestros siempre nos dejan de último en todo. Es más, el maestro es hasta mal visto en los hospitales, siempre lo denigran, entonces aquí no creo que se de eso que nos prioricen con la vacuna», expresó apesarada una docente de Granada.
Investigaciones científicas internacionales también ha alertado sobre la naturaleza del sistema inmunológico de la niñez y el comportamiento oportunista del virus en estas poblaciones, afirmando que los pequeños en edades escolares se pueden convertir en importantes y peligrosos vectores de contagio para los mayores.
Expuestos al contagio
En Nicaragua la situación es compleja. En los momentos más difíciles de la pandemia el régimen de Daniel Ortega expuso a los maestros abiertamente al contagio. La comunidad educativa fue obligada a impartir clases en medio de la emergencia sanitaria, sin brindarles ninguna medida de protección, y en algunas zonas se denuncio que los centros escolares ni siquiera podían garantizar agua potable y jabón para realizar el lavado constante de manos requerido como una de las principales medidas preventivas de contagio.
Desde que se confirmó el primer caso de Covid-19 en Nicaragua, el 18 de marzo, los padres de familia decidieron gradualmente dejar de enviar a sus hijos a clases por temor al contagio. A nivel centroamericano, países como Honduras, El Salvador o Costa Rica tomaron medidas como suspender las clases para mitigar la propagación del virus, sin embargo, Nicaragua se rehusó a adoptarla. Con el paso de los meses y las investigaciones científicas, estudios revenlaron
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Está por verse la decisión que tome la dictadura de Ortega una vez el fármaco llegue a Nicaragua, porque al final la distribución de la misma recae en los gobiernos. Aunque Unicef insiste en la importancia de que este grupo sea tomado en cuenta. «Cuanto más tiempo permanezcan los niños fuera de la escuela, menos probable es que regresen ella, y más difícil será para sus progenitores reanudar su trabajo», reflexionó Fore.

Al respecto una profesora de la ciudad de Bluefields dijo que es una «excelente idea porque prácticamente los maestros estamos expuestos, porque no sabemos en qué situación llegan los estudiantes. Pero sería ver qué tan cierto es que Nicaragua retome esa idea», manifestó la docente.
Más de 50 fallecidos
Lesbia Rodríguez, coordinadora de la Unidad Sindical Magisterial, menciona que este organismo a lo largo de estos meses logró contabilizar 52 docentes fallecidos a causa del Covid-19, por lo que tampoco ve descabellado el grupo prioritario que menciona Unicef.
«Creo que el gobierno no necesitaría que la Unicef le oriente a que proteja a los maestros, porque es obligación del gobierno a brindar protección al pueblo, principalmente a estos grupos prioritarios. Los maestros fueron expuestos y resultaron contagiados y sus familiares también, esperamos que con reflexión el gobierno pueda considerar la campaña de este organismo», expresó Rodríguez.
Recientemente la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que ha proporcionado a Nicaragua orientaciones para desarrollar con éxito el plan de vacunación contra el Covid-19, una vez que este fármaco llegue al país en el 2021, y aseguró estar trabajando de cerca con el Ministerio de Salud (Minsa) para garantizar que este proceso se realice adecuada y equitativamente.
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El doctor Ciro Ugarte, director de emergencias de la OPS , reconoció que la disponibilidad de la vacuna apenas podría cubrir un 20 por ciento de la población, pero más allá de eso, orientó al Gobierno de Nicaragua definir en primera instancia los grupos prioritarios para la vacunación y asegurar un almacenamiento del suministro en un sistema de cadena de frío.
Por su parte Unicef reconoce que son decisiones difíciles de tomar, en cuanto a la distribución del antídoto, pero agregó que «lo no debería ser difícil es tomar la decisión de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para salvaguardar el futuro de la próxima generación. Esta tarea comienza por proteger a los responsables de abrirles el paso hacia ese futuro», concluyó.