La crisis del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) abrió una brecha en la Coalición Nacional (CN) entre las organizaciones miembros que propusieron suspenderlo hasta que resuelva sus conflictos y las que no están de acuerdo con dicha sanción.
Aún así, casi todas coinciden en que el partido rojo se debe apartar de la influencia de Arnoldo Alemán Lacayo, expresidente de Nicaragua (1997-2002), actualmente presidente honorario del PLC, acusado de corrupción durante su gobierno y constantemente señalado de pactar con el partido gobernante FSLN, lo que se tradujo en el retorno de Daniel Ortega en 2007.
Lea además: «El PLC se tiene que librar de su caudillo». El mensaje detrás de las restricciones de Estados Unidos
Esta semana, el Comité Nacional de la CN debatió tres días seguidos el tema de la crisis del partido rojo sin llegar a una posición consensuada que puedan externar sobre este caso. Las organizaciones miembros de la CN son: Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), Partido Restauración Nacional (PRN), Movimiento Campesino, Yatama, Sector Juvenil y Estudiantil, y el PLC que es la manzana de la discordia.
Representantes de cinco de esas siete organizaciones hablaron con LA PRENSA sobre su postura ante la crisis del PLC. El único que no contestó los mensajes ni llamadas fue Medardo Mairena, coordinador del Movimiento Campesino, quien constantemente es señalado por los críticos de ser afín al partido rojo, como se le llama al PLC por el color de su bandera. La UNAB y el Sector Juvenil y Estudiantil están en el bloque de suspender al PLC.
La UNAB anunció oficialmente el pasado lunes 9 de noviembre que iba a presentar una «moción de revisión» ante la Coalición Nacional, para que se discutiera la conveniencia de que el PLC siga siendo parte de la plataforma opositora.
Ariel Sotelo, miembro del Consejo Político de la UNAB, aseguró que desde hace cinco meses le han venido insistiendo al PLC que debe dar muestras de que ha cambiado, pero eso no ha sucedido porque no ha logrado resolver su litis interna por la falta de un proceso democrático para elegir a sus miembros directivos.
«El PLC como partido político tiene que dar muestras de desvinculación del régimen y desvinculación hacia la familia Alemán que están cuestionados en este país, y también se le exige un proceso de democratización. Tiene que solucionar sus problemas internos, para poder continuar en la Coalición Nacional», dijo Sotelo.

Augusto Centeno, del Sector Juvenil y Estudiantil, enfatizó que los vínculos del PLC con la familia Alemán afectan la imagen de la CN, porque esa familia tiene funcionarios que sirven al régimen de Daniel Ortega.
«El PLC tiene que mandar un mensaje contundente de que la institución está desvinculada de la imagen de Arnoldo Alemán y una de esas posibilidades era que las personas del PLC que tienen cargos públicos en el Estado renunciaran a ellos. También dijimos que no hay la posibilidad de que la Coalición Nacional se quede sin respuesta sobre las sanciones que recibió Arnoldo Alemán y su familia, que al final están vinculados con el PLC. Afecta a la imagen de la Coalición Nacional el que el PLC todavía tenga esos vínculos», dijo Centeno.
Los que no quieren suspender al PLC

El presidente del movimiento Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), Luis Fley, quien no está de acuerdo con la suspensión del PLC, dijo que dentro de la CN le pueden estar haciendo sugerencias a ese partido para que paulatinamente vaya cediendo a los cambios y considera que la suspensión es una medida extrema.
«Eso tiene que ser paulatinamente, no es así sacarlo, hay que recordar que la misma UNAB lo invitó. Hay que recomendarle al PLC qué debe hacer. Si no acata las recomendaciones pues ni modo, la Coalición deberá tomar medidas», dijo Fley.
Lea también: El dilema de la Coalición Nacional. ¿Fue un error invitar al PLC al proceso de unidad?

George Henríquez Cayasso, del partido indígena Yatama, valoró que no pueden seguir perdiendo a los miembros de la CN y por eso la posición de esta organización es que es mejor que el PLC siga adentro, aunque dijo que están claros de las debilidades del PLC.
«No podemos crear unidad con estructuras o personas acusadas claramente de corrupción, de malversación y otro tipo de cosas que van en contra de la ética, lo cual está en los estatutos de la Coalición Nacional. Sin embargo es necesario buscar los mecanismos y una estrategia para consolidar la oposición. Ya no podemos seguir siendo una oposición y el cambio que el país quiere ver, si cada dos o tres meses se está saliendo un integrante de la Coalición, se está expulsando a un integrante, se está apartando a un integrante de la oposición cuando todas las organizaciones representan un peso político fuerte dentro del país, ya no tenemos tiempo para eso», dijo Henríquez.
Henríquez manifestó que la posición de Yatama es que prefieren tener a un «aliado clave cerca, para obligarlo a cumplir lo que dicen los estatutos, porque estando fuera no los van a cumplir».

El reverendo Saturnino Cerrato, presidente del PRD, no quiso opinar sobre la posición de la suspensión, pero dejó claro que «ese es un asunto interno del PLC y que ellos tienen que buscar una manera de solucionarlos».
En relación con la participación del partido liberal en la Coalición Nacional, el reverendo Cerrato dijo que ese órgano tiene que llegar a un consenso sobre ese tema para poder externar su posición frente al asunto.
El martes 10 de noviembre, el PLC cerró filas alrededor de Arnoldo Alemán, demostrando que no cortarán los vínculos políticos que tienen con él y su familia. Mantienen su cargo como presidente honorario e incluso dejaron entrever una posible salida de la Coalición Nacional, si acaso en la plataforma opositora se decide presionar al partido para que se desvincule de Alemán y su familia.