La palabra «odio» formada con los rostros de Daniel Ortega y Rosario Murillo, un video musical donde la ciudadanía muestra su rechazo contra la dictadura orteguista y un gesto obsceno e irreverente, fueron solo algunas de las respuestas que dieron caricaturistas y generadores de contenido a la Ley Especial de Ciberdelitos o Ley Mordaza, aprobada el pasado 28 de octubre por la aplanadora sandinista de la Asamblea Nacional.
Los caricaturistas Pedro Molina y Cako Nicaragua y el generador de contenido que se identifica en Twitter como «El Rey Mapache o Mapache Jambado» son algunas de los personalidades que hacen sátira política y dicen que pese a esta Ley Mordaza seguirán denunciando, a través de sus trincheras, las violaciones de derechos humanos cometidas por la administración de Ortega. Las viñetas, videos y memes han sido una forma de expresión que incomoda a la dictadura, por lo tanto los artistas también se sienten amenazados con esta Ley.
Manuel Guillén también es uno de los caricaturistas que se ha caracterizado por la crítica mordaz al abuso de poder y corrupción en diferentes gobiernos , y que su forma de hacer oposición siguen siendo sus viñetas , también publicadas en el Diario La Prensa.
«En cuanto a mis caricaturas, que no hacen más que ridiculizar las atrocidades de esta dictadura bicéfala, con una maniática jugando a tener su «Ministerio de la Verdad», no sería remoto que mi trabajo esté también en la mira. Más que temor ante esto, yo siento una rabia impotente ante tanto atropello e injusticia. Que si veremos algún cambio en mi trabajo, sin duda. Parafraseando a la señora de los tiliches en el cuerpo: «vamos con todo». Su tal «instrumento legal» no es más que el intento desesperado por amedrentarnos para no actuar, pero vamos a seguir adelante», recalcó Guillén.
La Ley Mordaza establece de uno hasta 10 años de cárcel a los ciudadanos que se les imputen los ciberdelitos, entre estos las publicaciones en las plataformas digitales y en los medios de comunicación que para la dictadura amenacen la sostenibilidad de su sistema totalitario. La Ley aprobada manifiesta tener el objetivo de «prevención, investigación, persecución y sanción de los delitos cometidos por medio de las tecnologías y la comunicación, en perjuicio de personas naturales o jurídicas, así como la protección integral de los sistemas que utilizan dichas tecnologías, su contenido y cualquiera de sus componentes».
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A criterio del Rey Mapache esta Ley, si bien es cierto va dirigida especialmente a periodistas y medios de comunicación, también «se va a llevar en el saco» a todo aquel que no comulgue con el régimen. El generador de contenidos asegura enfáticamente que continuará denunciando al régimen a través de sus videos y memes, aunque reconoce sentir temor por la peligrosidad que representa esta medida impuesta por la dictadura.
La Ley Mordaza es un intento de criminalizar y terminar de arrebatar nuestro derecho de libertad de expresión.
¿Para atrás? ¡Pero ni para agarrar impulso!✊💙#NoNosCallarán #ElMemeVivehttps://t.co/wLvaKJzmbH pic.twitter.com/bZBILbMU5O
— Rey Mapache 👑🦝🃏 (@mapachejambado) October 28, 2020
«La verdad que en los primeros días me inundé de temor, es lo más humano, a pesar de que soy Mapache tengo sentimientos y lo primero que siento es temor. A estas alturas ya no se puede silenciar a la gente, o intentar tapar el sol con un dedo, entonces sí hubo un temor al inicio pero después de recapacitar pensé en que no puedo darle el gusto de silenciarme. Al inicio pensé ´bueno ni modo, a bajarle el gas ´ pero es imposible callarse, es demasiada la indignación que tengo atorada desde abril de 2018», relató el Rey Mapache en una entrevista con LA PRENSA.
«Ni un meme atrás»
El Rey Mapache cree conveniente que frente a esta Ley lo recomendable es buscar mecanismos de seguridad, estrategias que permitan que el régimen no logre alcanzar a aquellos que lo critiquen a través de las redes sociales. «Considero que ahora deberá tomar fuerza lo que es la seguridad digital, los comunicadores, medios de comunicación y personas en general debemos de tener esa responsabilidad de multiplicar el conocimiento, porque hay temas como el VPN que no son comunes y que permiten brindar seguridad», sugirió.
«En lo personal yo sigo con mi contenido, vamos para adelante, atrás ni para agarrar impulso. La frase dice ´ni un paso atrás´, entonces yo digo, aquí ni un meme atrás, así que voy a continuar porque bajarle el gas sería censurarme yo mismo por algo que hago en mi tiempo libre como forma de activismo. Lo único que tomaré medidas de seguridad y educar a las personas sobre esas medidas porque siento que esto viene feo», advirtió.
Por su parte, el reconocido caricaturista Pedro Molina la reciente ley puede generar un período de «stand by» dentro de la población en el sentido de que todos estarán pendiente de hasta dónde la dictadura pretende o puede llegar con ella, pero considera que la gente no se quedará estática y buscará la forma de seguir expresándose, informando y denunciando. «Y es lo que debe hacer, pues el objetivo del régimen es más que todo amedrentar al pueblo para que deje de hacer todo eso».

Molina afirma que mientras hayan espacios dispuestos a publicar sus viñetas, él seguirá haciendo lo que ha hecho durante más de 20 años bajo distintos gobiernos. «Temor, todos los ciudadanos los tenemos, quien no lo tiene por ser periodista, lo tiene por ser estudiante, o por ser político opositor o por ser religioso. Tenemos que aprender a administrarlo y concientizarnos que la única manera de vivir sin miedo de la dictadura en Nicaragua es saliendo de ella y actuar en consecuencia», reflexionó.
El caricaturista, ganador del premio María Moors Cabot, recordó que el régimen no ha necesitado de una ley para coartar la libertad de expresión y reprimir a opositores y advierte que esta medida no solo pretende perseguir a los nicas dentro del país sino también a los que se encuentran en el exilio, «pero debemos arroparnos en la firme convicción de que no hemos cometido, ni cometemos ni cometeremos un delito por hacer lo que nuestra propia constitución nos garantiza: Opinar e informar».
Más de 600 caricaturas contra la dictadura
Cako Nicaragua es otro caricaturista que a raíz de la crisis sociopolítica iniciada en abril de 2018 ha mostrado su rechazo al régimen de Ortega a través de sus viñetas. Lleva más de 600 días de manera ininterrumpida publicando sus dibujos en la plataforma digital Artículo 66, «criticando a moros y cristianos», dice Cako, quien afirma tener bien claro «cuál es la ruta y el enemigo final». Sin embargo, con la aprobación de esta ley asegura que se ve obligado a redoblar esfuerzos.
El caricaturista recientemente fue galardonado por la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, con la mejor viñeta digital. En ella retrató las manos de la vicepresidenta Rosario Murillo tejiendo una mascarilla como símbolo de más censura, precisamente por la Ley Mordaza. Cako dijo a LA PRENSA que ahora en adelante tendrá mayor cuidado y de alguna manera «evitar caer en esas ambigüedades que menciona la Ley, hacer un humor no tan ácido».

«El temor lo siento desde el momento uno que empecé a publicar mis viñetas, siempre hay un temor, es normal como cualquier persona que hace un trabajo crítico porque nadie quiere estar preso ni asediado, pero el temor no va a detenerme para seguir haciendo mi trabajo. Se me ocurre empezar a hacer viñetas sin poner firma, cambiar el estilo, aunque se tome en cuenta que es un seudónimo porque nadie conoce a Cako, es mejor tener mayor cuidado con esta Ley», afirmó.
Sobre ese punto, de no firmar las viñetas o usar un seudónimo, para Molina esto solo eso es un pequeño pero poderoso indicador de la erosión de las libertades en Nicaragua. A nivel personal el artista asegura que siempre seguirá firmando sus dibujos. «Mis caricaturas llevan mi nombre, mi sección dentro de Confidencial también. Mis redes sociales también. No. No me he planteado el cambiar eso. En cuanto al contenido, dibujaré lo que considere debo dibujar como ha sido hasta ahora», concluyó.