Irán y Nueva Zelanda empataron 2-2 este lunes en su estreno en el Mundial 2026, en un esperado encuentro del Grupo G disputado bajo la sombra de protestas de opositores al gobierno iraní fuera y dentro del estadio de Los Ángeles.
Elijah Just, quien puso a su equipo en ventaja al minuto 7 y al 55, fue la figura de los neozelandeses, que, sin embargo, se dejaron empatar dos veces, con goles de Ramin Rezaeian (32’) y Mohamad Mohebi (64’).
El empate dejó completamente igualado el Grupo G, después del 1-1 entre Bélgica y Egipto más temprano.
El debut iraní había estado rodeado de tensión por las protestas de sectores de la diáspora iraní contra Teherán, que consideran a la selección nacional un instrumento de propaganda de la República Islámica.
Pese a las advertencias de la FIFA, el ambiente político llegó a las tribunas del SoFi Stadium, donde numerosos aficionados ingresaron con banderas prerrevolucionarias y otros símbolos, al punto de que la seguridad del estadio les pidió ocultarlos.
Incluso en el momento del himno iraní, hubo mezcla de ovación y abucheos, pero el ambiente no hizo mella en la concentración de los jugadores.
El partido, el más intenso y disputado de un día que cerró con cuatro empates, también tenía como atractivo la aparición del defensor neozelandés Tim Payne, convertido en un experimento viral tras pasar de 4.000 a más de cuatro millones de seguidores en Instagram en apenas una semana.