Dos organismos de derechos humanos, con sede en Costa Rica, repudiaron este lunes 15 de junio las declaraciones de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández. La gobernante aseguró el sábado 13 de junio a la televisora NTN24 que los nicaragüenses «tienen el gobierno que han elegido tener», mientras describió como «cordial» la relación con la dictadura.
El Servicio Jesuita para Migrantes (SJM) en Costa Rica rechazó en un comunicado en redes sociales que se relativice o legitime la crisis vigente en Nicaragua, así como el autoritarismo que sigue empujando personas al desplazamiento forzado.
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Con estas palabras hicieron referencia a la dictadura Ortega-Murillo, cuyos abusos de derechos humanos han sido documentados por la comunidad internacional. «Costa Rica ha construido su política exterior sobre la defensa de los derechos humanos y el derecho internacional. Minimizar la crisis nicaragüense no es neutralidad ni pragmatismo. Es una profunda contradicción con los principios costarricenses y con la protección que esperan las personas nicaragüenses solicitantes de refugio y refugiadas», afirmó el SJM.
La postura de Fernández provocó críticas de los expresidentes costarricenses Luis Guillermo Solís, Carlos Alvarado y Laura Chinchilla. Incluso Chinchilla se mostró avergonzada y aseguró que ofrecía disculpas a los nicaragüenses por las declaraciones de la nueva mandataria. Los exiliados le respondieron a secas que no habían elegido a una dictadura que se ha prolongado en el poder en los últimos 19 años.
Testimonios y abusos documentados
SJM afirmó que las declaraciones de Fernández contradicen el consenso ampliamente documentado en la comunidad internacional, así como la realidad de miles de personas a las que acompañan en Costa Rica.
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«Se han documentado crímenes de lesa humanidad, incluyendo asesinatos, tortura, encarcelamientos arbitrarios, violencia sexual, deportaciones forzadas, persecución política», recordó el SJM.


Violaciones sistemáticas de DD. HH.
Por otro lado, el abogado Salvador Marenco, del Colectivo de defensores Nicaragua Nunca Más, afirmó que los nicaragüenses están inmersos en restricciones a sus derechos humanos desde 2007, así como la cooptación del Estado. En este momento el país carece de instituciones independientes.
Marenco dijo que las elecciones municipales de 2008 fueron tildadas de fraudulentas, las de 2011 lo mismo, pero, además, a partir de 2018, las violaciones de derechos humanos escalaron a crímenes de lesa humanidad. «Y justo por eso, desde el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más creamos el Museo de la Memoria, porque no debemos olvidar. Porque no podemos pensar que todo se terminó en 2018», sostuvo al describir la masacre de la que la población ha sido objeto.
Diputada critica continuidad de política de Chaves
Claudia Dobles Camargo, diputada y esposa del expresidente de Costa Rica Carlos Alvarado, también cuestionó a Fernández. La nueva presidenta asumió el poder el ocho de mayo y ratificó en su discurso de toma de posesión el compromiso de su país con el respeto a los derechos humanos, aunque uno de los invitados a la juramentación fue el cocanciller de Nicaragua, Valdrack Jaentschke, señalado por Naciones Unidas como parte de una red de represión transnacional.
Dobles Camargo denunció en su cuenta de X que las tres últimas elecciones en Nicaragua han sido cuestionadas. En 2021, por ejemplo, la dictadura mandó a encarcelar a todos sus posibles oponentes políticos para prolongarse en el poder.
«La presidenta Fernández da declaraciones que son vergonzosas, pero no necesariamente sorpresivas. Evitó a toda costa referirse a Nicaragua como una dictadura y, de hecho, dijo que los nicaragüenses tienen el gobierno que han elegido, obviando que las últimas tres elecciones han sido cuestionadas y que, de hecho, los candidatos de oposición fueron encarcelados o desterrados. Creo que esto es parte del posicionamiento de la continuidad; recordemos que la administración Chaves Robles evitó calificar a Nicaragua como una dictadura», lamentó Dobles Camargo.