Cuando el árbitro central sonó el silbatazo final del partido en el que los Caciques del Diriangén doblegaron 1-0 al Managua FC para sumar su noveno título de Copa, lo primero que hizo el director técnico Flavio Da Silva fue cargar a su hija Flavia de cinco años sobre sus hombros, como lo había visto semanas atrás en una visión que Dios le regaló, en la que él aparecía junto a su niña celebrando un nuevo título del club con más historia del país.
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“Hace como un mes, antes de que jugáramos contra el Real Estelí, yo tuve una visión de Dios en la que él me mostraba que íbamos a ser campeones, y que mi hija estaba en mis hombros durante la celebración. Por momentos dudé de lo que había visto, pero Dios me hacía sentir constantemente que confiara en lo que me había mostrado, y entonces se dio la clasificación ante Estelí, sobrevivimos a dos partidos duros contra el Jalapa y logramos vencer en la final al Managua FC”, comenta el estratega brasileño.
Análisis del juego
Respecto al partido señala que “fue difícil para nosotros, sobre todo en el primer tiempo. Gracias a Dios fuimos recuperando terreno hasta encontrarnos con el dominio del juego, principalmente en la segunda parte. Sabíamos de la calidad del Managua FC y de su capacidad para manejar bien el balón en la media cancha, lo que les permitió tener un mejor desempeño”.
Durante la segunda mitad, el Diriangén mostró su mejor versión y quizá la clave estuvo en la charla que les ofreció Flavio durante el descanso. “Les pedí que creyeran en ellos mismos, en sus habilidades, y que confiaran en Dios, que ha sido parte importante de este equipo en la temporada. También les dije que habíamos llegado al campo rival para alzar el título y no para salir con las manos vacías. Además les señalé que yo movería las piezas, pero que ellos se encargarían de hacer el juego necesario para encontrar la victoria. Gracias a Dios todo salió como esperábamos y llegó el gol, no tarde ni temprano, sino en el momento justo”, asegura el experimentado técnico.

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“Sí valoramos la opción de tener que jugar tiempo extra, porque el juego estaba muy parejo. Además, ya habíamos generado varias opciones y no lográbamos concretarlas. Ya estábamos preparados para jugar 30 minutos más y teníamos listos los cambios por hacer”, dice al ser cuestionado sobre si creyó en algún momento que el juego se iba a tiempo extra.
La temporada
En Liga Primera el Diriangén ha tenido una campaña irregular, y Da Silva reconoce que “ciertamente no ha sido una temporada fácil, pero es que es una tarea dura estar jugando dos torneos casi de forma simultánea. A veces tener un partido de Copa y otro de Liga puede ser agotador porque no tenemos jugadores suficientes para armar como dos equipos”.
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Sin embargo, considera que “hemos ido paso a paso y ya logramos un objetivo importante. El equipo viene mostrando mejorías en Liga, prueba de ello es que ganamos los últimos dos partidos, así que tenemos una segunda vuelta con dos victorias, lo que vamos a hacer es continuar jugando de la misma forma que en las últimas dos jornadas”.