Las lluvias registradas en las últimas semanas en todo el país, tras el ingreso de la onda tropical número 31, han alertado a médicos independientes por la presencia de enfermedades propias de la temporada como el dengue, malaria, diarrea y leptopirosis, que podrían presentar un repunte; y aseguran que esto se debe a que el régimen de Daniel Ortega —sin haber reforzado medidas para contener la pandemia del Covid-19— tampoco ha atendido o destinado esfuerzos para controlar las enfermedades de invierno.
Con las precipitaciones de los últimos días y la acumulación de agua, el doctor Jorge Manzanares explicó que crecen los «nichos biológicos» o criaderos de insectos portadores de enfermedades transmisibles, lo que aumenta el índice de personas enfermas. Esto lo señaló desde su experiencia como médico pues ya ha logrado identificar en los últimos días un aumento de casos de dengue.
«Estamos en el invierno y es la época de más lluvias en el país y las enfermedades del mosquito como dengue, malaria, chikungunya van presentándose al aumentarse el hábitat de los zancudos. También proliferan las ratas, por eso incrementan los casos de leptospirosis (…) con el invierno también hay repunte de enfermedades respiratorias como neumonía, la de mayor problema, la bronquitis, asma y lógicamente los cuadros gripales», explicó a LA PRENSA el doctor Manzanares.
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Con respecto a la malaria, los especialistas afirman que los síntomas comunes son: fiebre acompañada de escalofríos, vómito, náuseas, dolor de cabeza y de cuerpo. En el caso del dengue la fiebre supera los 40 grados, presenta sarpullido, sangrado leve de nariz y encías, dolor en el cuerpo y en la zona posterior a los ojos.
El doctor Manzanares alertó a estar vigilantes ante estas enfermedades de la temporada lluviosa, ya que la pandemia del Covid-19 «es oportunista» y puede aprovechar cualquier debilitamiento para entrar al cuerpo. «Solo necesita que las defensas se bajen, si vos te enfermás, por ejemplo de dengue o neumonía, tu cuerpo queda débil, al quedar débil hay mayor riesgo de que el virus al entrar, como no hay defensas, ataca y es ahí donde están las complicaciones que pueden provocar incluso la muerte», advirtió.
Responsabilidad del Estado
Por su parte, el doctor Javier Núñez de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), criticó la pasividad del régimen de Daniel Ortega, que no solo ha limitado la información relacionada al Covid-19 , sino que no emplea ningún mecanismo para hacerle frente a esta problemática en la salud.
«Estamos temiendo el hecho que estas enfermedades tropicales, como dengue o malaria, se vayan a disparar por el hecho que el sistema de salud no ha tomado una planificación clara y precisa para poder enfrentarlas. Nicaragua no ha puesto ninguna medida de contención contra la pandemia y esto viene a debilitar frente al resto de enfermedades que se van a disparar», manifestó Núñez.

El especialista afirmó que estas lluvias copiosas lo que han hecho es «precipitar este tipo de enfermedades. Estamos esperando que se desate el dengue y esta enfermedad tiende a tener los síntomas como los de la malaria y por qué no decir que cierto parecido al Covid-19», aseguró.
País a ciegas
El ocultamiento de información por parte de las autoridades sanitarias es otro grave problema, y se ve reflejado en el boletín del Ministerio de Salud (Minsa), correspondiente a la semana epidemiológica número 21, actualizado el 24 de mayo. Ese último reporte refleja que los casos sospechosos de dengue eran de 25,332; malaria 13,960; neumonía 33,075; infección respiratoria aguda 489,881; y la enfermedad diarreica aguda 74,817. Se desconoce a la fecha cuál es el escenario de los últimos tres meses.
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El 26 de agosto el Minsa realizó un plan de fumigación de unas 800 viviendas del distrito seis de Managua, para prevenir y eliminar los mosquitos, «acciones que forman parte de la campaña permanente de lucha contra las enfermedades», señala la web del oficialista 19 Digital.
Sin embargo, en reiteradas ocasiones epidemiólogos señalaron que este tipo de medidas son contraproducentes por el medio y la alta transmisión que tiene el Covid-19, por ejemplo. El doctor Amador dijo a LA PRENSA en días anteriores que la campaña de fumigación «es lo menos efectiva» en la lucha contra los mosquitos y expresó que la distinción en la lucha antiepidémica está en el control del crecimiento del vector en fase larvaria, es decir, al eliminar los criaderos en las casas y calles.
Las recomendaciones
Los especialistas afirman que para combatir estas enfermedades se deben destruir los criaderos ya que el mosquito de la malaria coloca sus huevos en agua sucia estancada o recipientes que la contengan y estén destapados. «Aunque lo ideal sería que primero haya una limpieza a nivel comunal», recomienda Solórzano.
«Pero independiente de eso, las familias deben garantizar que en sus casas no haya ningún tipo de criaderos, cuidar a los jóvenes y ancianos que están más propensos porque la inmunidad se les ha perdido. Tratar de fumigar las casas para eliminar los zancudos y el aseo general para evitar las cucarachas o ratones», recomendó el médico.
Al respecto, el epidemiólogo Leonel Argüello sugirió hacer un recorrido en los patios de las casas cada semana e identificar cualquier recipiente que pueda acumular agua y botar la que contenga, «si tiene muros con vidrios rellene de tierra todas las botellas, si tiene floreros bote el agua cada tres días y el lavandero lavarlo con un cepillo para evitar los criaderos de zancudos. Recuerde que el dengue vive en sus casas y si cada uno hacemos eso vamos a poder controlar», apuntó.