La familia Blandón Herrera recibió la tarde de este jueves en el Aeropuerto Augusto C. Sandino, de Managua, el cuerpo de Eleazar Blandón, tras una espera agonizante de 27 días. Eleazar era un migrante nicaragüense que murió el pasado 1 de agosto a causa de un golpe de calor, cuando trabajaba en una plantación de sandías en Murcia, España.
Entre una mezcla de emociones, la madre, hermanos, hijos, y una parte de primos y sobrinos de Eleazar se movilizaron —desde Jinotega— al aeropuerto para esperar su cuerpo, que arribó a las 2:45 de la tarde en un vuelo chárter que salió el martes de Murcia, hizo escala en Madrid y arribó a Managua.
Después de dos horas, en el portón 6 del aeropuerto, la familia Blandón Herrera recibió el cuerpo tras una larga gestión administrativa. Eleazar fue trasladado en un vehículo fúnebre hasta Jinotega.

Previo a la entrega del cuerpo de Eleazar, familiares tuvieron un encuentro con una delegación diplomática. La Alcaldía de Jinotega —que colaboró para completar los fondos de la colecta para pagar los gastos funerarios en España—, la Embajada de Nicaragua en España y el Gobierno español ayudaron en la agilización de la repatriación del nicaragüense.

Además de Eleazar, otra familia de Camoapa, Boaco, esperaba el cuerpo de un nicaragüense que se murió ahogado en la playa Matalentisco, en Murcia, a mediados del pasado mes de julio.
Honras fúnebres
En la entrada de Jinotega, excompañeros de Eleazar, de la Escuela de Música, así como demás familiares y amigos, le esperaron para realizar un recorrido por las calles céntricas de esa ciudad, para luego dirigirse a la casa de sus hijos, en el barrio La Curva, donde se realizará la vela. La mañana de este viernes será trasladado a la Escuela de Música donde se le realizará un pequeño homenaje y posteriormente se hará la misa de cuerpo presente en la Catedral San Juan.

Eleazar Blandón tenía 41 años y era conocido por su carisma, alegría y por ser buen bailarín. Le gustaba bailar salsa y merengue. Engendró cinco hijos, pero al último —un bebé de siete meses— ya no lo pudo cargar. Se vio obligado a irse del país en octubre de 2019 por la falta de empleo.