Cuando Mario Pérez se desplaza en esa zona de la ciudad tiene que hacer zigzag y saltar huecos en plena acera. Esa es su rutina diaria y de acuerdo a la arquitecta Fátima Darce, máster en arquitectura paisajística y ambiental, se debe a que la capital no es amigable para los peatones, «es más bien una ciudad peligro para el peatón y más para el discapacitado porque no existen facilidades ni elementos que le brinden seguridad a ellos».
Managua tiene una población que supera los 1.5 millones de habitantes y no está diseñada para los peatones que a diario atraviesan temerarios sus calles. No hay ni siquiera un sistema completo de aceras en las principales vías de la capital y las que están presenta mal estado o son tomadas por vendedores. Entonces la población se desparrama por las calles y pistas sorteando huecos o vehículos.
Mario Pérez utiliza el Transporte Urbano Colectivo (TUC) de Managua todos los días para ir a su trabajo, luego camina aproximadamente un kilómetro en el sector de Altamira. Cuenta que al abordar el bus guarda distancia, o al menos trata de mantenerla, del resto de pasajeros por el Covid-19 y que al bajarse camina con mucho cuidado para no resbalar y resultar atropellado porque las aceras suelen estar obstruidas y en varios tramos le toca desplazarse en plena calle. «Hay varias partes que están tomadas por vendedores o carros», acusa.
En los últimos años la Alcaldía de Managua ha mejorado las zonas peatonales de sectores como Las Piedrecitas, Siete Sur y de la rotonda Hugo Chavéz hacia el norte, también ha instalado semáforos peatonales; pero Darce explica que son proyectos puntuales y por eso sostiene que no hay una visión institucional de potenciar las áreas para caminar, que forma parte de la llamada movilidad blanda y tiene un impacto positivo en la salud de las personas y el medioambiente.

Darling López es una joven que ha sufrido accidentes mientras se traslada en Managua. Ella suele movilizarse en bicicleta pero indica que es muy similar al peligro que los peatones corren porque no hay una educación vial y tampoco infraestructura, que en su caso serían las ciclovías.
«Hay que lidiar con la forma y conductas que toman los conductores de vehículo automotor, que sienten que uno va lento y te rebasan sin precaución», se queja López.
La arquitecta Darce expone la importancia de que se definan los pasos peatonales adecuados y que mejore la iluminación en estos. Pero hace el llamado a hacer un correcto uso de ellos, cruzar por los espacios establecidos, respetar el semáforo peatonal, mantener cautela y atención antes de cruzar calles y también usar los puentes peatonales.
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Fecha pasó por alto en la comuna
Cada 17 de agosto se celebra el Día Mundial del Peatón en memoria al primer caso registrado donde una peatón murió atropellada por un vehículo. El nombre de la víctima es Bridget Driscoll y era de Londres, Inglaterra. La fecha fue instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y es para promover el respeto para los de a pie y reforzar el uso de los pasos peatonales.
No obstante, esta fecha pasó por alto para las autoridades municipales. No hubo ninguna actividad relacionada al tema y tampoco se publicó nada al respecto en su página web.