El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) es un rubro que cada vez más ingresos le genera a la Alcaldía de Managua, esto como resultado de su permanente presión de cobro de los años anteriores, cuando los recursos no eran un motivo de preocupación para sus autoridades.
Como si no fuera suficiente que este año inició con una proyección de 311.4 millones de córdobas, en concepto de IBI, la alcaldesa Reyna Rueda ha planteado llevarla hasta los 460.7 millones de córdobas. Es decir, se pretende aumentar la voracidad de cobros, sin importar el contexto de la pandemia del Covid-19.
Esta apuesta de la municipalidad fue hecha pública la tarde de este jueves 30 de julio por Rueda al presentar su propuesta de modificación del presupuesto general de ingresos y egresos 2020, cuyo monto total se mantiene en 7,836 millones de córdobas y solo cambian las proyecciones de algunos tributos y se reestructuran los presupuestos en algunas direcciones.
«Dado que estamos en una crisis, la industria de bienes y raíces ha decaído, el turismo también, el extranjero ha dejado de adquirir propiedades; sin embargo esta política de voracidad ha disparado el IBI. Eso lo hacés en un contexto donde la economía está en auge. Esta administración lo que debería de incentivar la economía, pero lo que está haciendo es meter más la mano en el bolsillos de los ciudadanos», reaccionó Sellin Figueroa, concejal del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL).
Lea: Alcaldesa de Managua no explica por qué el campanario de la Paz no está en en Plan de Inversión
Las declaraciones de Figueroa son respaldan con el desfile de recursos de apelación que se presentan en todas las sesiones del Concejo Municipal, donde la plancha del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) vota en contra.
En cumplimiento con los procesos, la propuesta de modificación -donde se evidencia el aumento del IBI- será analizada por la comisión de Finanzas, Presupuesto e Infraestructura del Concejo Municipal y en una sesión futura presentará sus valoraciones para luego ser aprobada.
En los últimos años
En los informes anuales de la comuna es evidente el incremento de la recaudación por IBI. Mientras que en 2017 se lograron 224.7 millones de córdobas, en 2018 -año en que estallaron las protestas- fue de 221.3 millones, al siguiente año de 294.7 millones y para este 2020 se había fijado en 311.4 millones. Ahora se proyecta en 460.7 millones.