El régimen de Daniel Ortega informó que en los próximos días ingresarán al país más nicaragüenses que desde hace semanas esperan su turno en los albergues de Panamá; sin embargo no se refirió a los conciudadanos atrapados en otros puntos de Centroamérica en plena pandemia del Covid-19 y quienes imploran los dejen volver a su tierra.
«Tenemos programados recibir otros grupos de allá ordenadamente con todas las normas de seguridad que son indispensables para la vida en nuestros países», expuso Rosario Murillo, vicepresidenta del país luego de informar que en la noche del martes 21 de julio entraron al país cien nicaragüenses desde el país canalero.
Para que la Dirección de Migración y Extranjería de Nicaragua permitiera el ingreso de este grupo, cada persona tuvo que someterse a un chequeo médico para descartar cualquier síntoma de Covid-19 y comprometerse a cumplir con una cuarentena en casa durante 14 días. Estas normas son impuestas por las autoridades nacionales con la justificación de evitar más contagios.
Pero para los grupos varados en otros puntos y que suman aproximadamente unas 140 personas, entre las fronteras de Costa Rica-Nicaragua, y Guatemala-Honduras, el calvario es mayor porque no cuentan con un albergue y además no hay facilidad para realizarse la prueba PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) y poder mostrar el resultado negativo que les requerido para su ingreso al país. En el caso de los que aguardan en Guatemala ni siquiera pueden cruzar Honduras y acercarse a sus tierras porque Nicaragua no ha gestionado un tránsito humanitario para ellos.

Desprecio a ciudadanos
Pero mientras el régimen orteguista no agiliza el regreso de nicaragüenses al país, en el contexto de la pandemia, en días pasados el Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil (INAC) anunció la reapertura del aeropuerto Augusto C. Sandino, abriendo la posibilidad de reactivar la llegada de turistas extranjeros bajo la condición de presentar también la prueba con resultados negativos y no presentar síntomas relacionados a la enfermedad. De igual forma todo el que quiera salir del país y necesite este comprobante de salud para ingresar a otro territorio que lo solicite, deberá gestionarlo con el Minsa y pagar 150 dólares por la prueba.