Duncan Campbell (centro) con el mánager de Asheville, Ray Hathaway, y directivos del equipo. LA PRENSA/ARCHIVO

De Duncan Campbell a Everth Cabrera, las mejores temporadas de los bateadores nicas en la historia de las Ligas Menores

Campbell debió ser el primer nica en llegar a las Grandes Ligas. Es uno de los jugadores más completos de la historia de nuestro país.

El costeño Duncan Campbell debió ser el primer nica en llegar a las Grandes Ligas. Es uno de los jugadores más completos de la historia de nuestro país y sus primeros pasos en las Ligas Menores fueron ruidosos, en especial en la temporada de 1962 cuando brilló a la par de Pete Rose y Tony Oliva en la Liga Suratlántica.

Campbell tenía 24 años de edad en 1962, jugaba para los Turistas de Asheville, sucursal de los Piratas de Pittsburgh en Clase A, y dividía su tiempo entre la tercera base y los jardines. En 109 juegos, bateó para .311, por 160 hits en 515 turnos, con 27 dobles, siete triples, 27 jonrones, 95 carreras, 97 impulsadas y 17 robos.

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No busquen un mejor año para un bateador pinolero en la historia de las Ligas Menores. Esa del costeño ha sido la mejor. Fue colíder en jonrones con su compañero de equipo Elmo Plaskett, cuarto en remolques y robos, séptimo en hits y dobles, octavo en anotadas y triples, y finalizó en el puesto 14 en porcentaje de bateo. De modo que apareció en todos los lideratos importantes.

Campbell también tuvo un gran año en su debut en las Menores en 1958, con 20 años de edad, con San Angelo, de la categoría Clase D, equivalente a la Rookie de la actualidad. El costeño fue tercero en bateo con .358, séptimo en jonrones con 21, tercero en impulsadas con 108 y fue líder en anotadas con 116 y robos con 48.

Campbell bateó .280 de por vida en las Menores, con la cifras récords para los nicas de 130 vuelacercas, 747 anotadas y 679 carreras producidas. Una dificultad del costeño es que su rendimiento no fue el mismo cuando fue jugando en un nivel más alto de competencia. Tuvo promedio de .294 en su carrera entre Rookie y Clase A, pero en Doble A registró .239 y en la antesala de las Grandes Ligas, Triple A, bateó para .216.

Mena también se lució

Al mismo tiempo que Campbell rugía en Clase A, Rigo Mena hacía lo suyo en la categoría Rookie con los Tigres de Jamestown, equipo de los Tigres de Detroit en la New York Penn League.

Mena, con 20 años de edad, estaba en su segundo año en las Menores, y fue el tercer mejor bateador con .333, líder de la liga en hits con 154, cuatro en triples con ocho y séptimo en impulsadas con 84.

Mena fue ascendido a la categoría Clase A en 1963 y en 1964 apareció en Triple A, pero ese mismo año fue vendido a los Sultanes de Monterrey, de la Liga Mexicana, en donde jugó 13 años, el resto de su carrera profesional.

Green saltó a la cima

Es necesario saltar hasta 1980 para que un bateador nica pudiera impactar en las Menores. Lo hizo David Green con Holyoke Millers, equipo de los Cerveceros de Milwaukee en la Eastern League, categoría Doble A.

Con tan solo 19 años de edad, Green, en su segundo año como profesional, fue líder de la liga con la cifra asombrosa de 19 triples, sacándole siete de ventaja a su más cercano perseguidor, Ryne Sandberg, ahora un miembro del Salón de la Fama de Cooperstown.

Green además conectó 13 dobles y ocho cuadrangulares ente sus 130 hits, más 71 anotadas, 67 remolques, 27 robos y .291 de promedio de bateo. Esto lo dejó a las puertas de las Grandes Ligas y le sirvió para ascender al puesto número uno en la lista de los mejores prospectos del beisbol, algo que ningún otro pinolero ha conseguido.

En 1988, Brant Alyea, con 21 años de edad, descargó 25 jonrones con los Rangers de Gastonia, en Clase A. Bateó para .300 en la lista que encabezó Derek Bell con .344 y en la cual también aparecía Moisés Alou con .313. Fue el máximo impulsador de carreras con 98, segundo en hits con 151, detrás de Luis Sojo, quien dio 155, y terminó segundo en cuadrangulares, escoltando a Eric Anthony, quien disparó 29. El nica fue  declarado el Jugador Más Valioso de la Liga Suratlántica y terminó la temporada en Triple A, en donde agregó un vuelacercas más.

Cabrera era una bala

En este siglo, el año para un bateador nica es el de Everth Cabrera en 2008 con los Turistas de Asheville en la Liga Suratlántica, de nivel Clase A. El nandaimeño a todos los jugadores de las ligas menores con 73 robos de bases. Bateó para .284, con 136 hits, 25 dobles, seis triples y jonrones, más 80 carreras anotadas y 38 producidas.

Esa actuación le valió a Cabrera para salir de los Rockies de Colorado y ser tomado de los Padres de San Diego en el draft de la Regla 5, saltando a las Grandes Ligas en 2009, dejando en el camino a Giancarlo Stanton, Freddie Freeman, Jesús Montero, Jeyson Heyward, Jonathan Lucroy y Eduardo Escobar, quienes jugaron con él en 2008 en Clase A.

Más impactos

George Wehmeyer anotó 105 carreras y robó 41 bases con Talahassee en la categoría Rookie en 1951.

Marvin Benard bateó sobre .300 en tres años consecutivos, lo que lo llevó a MLB. Registró .301 en 1993 en Clase A con 84 anotadas y 42 robos. Mejoró a .315 en 1994 en Doble A con 32 dobles, y quedó con .304 en 1995 en Triple A, antes de ser llamado por los Gigantes de San Francisco al Big Show en septiembre.

Juan Muñoz fue sublíder de bateo en su debut profesional en 1995 con Johnson City, equipo categoría Rookie de San Luis, con promedio de .347.

Justo Rivas bateó para .288 con 145 hits, que incluyeron 30 dobles, dos triples y ocho jonrones, más 67 anotadas, 65 empujadas y siete robos con los Bravos de Macon en Clase A en el 2000.

Deportes Duncan Campbell archivo

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