La fuerte recesión económica que vive el país a consecuencia de la crisis sociopolítica sigue afectando a los nicaragüenses y eso se refleja en el consumo, por ejemplo el consumo de Gas Licuado de Petróleo (GLP), mejor conocido como gas de cocina, ha caído un 4.3 por ciento entre enero y mayo de este año, según estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
De acuerdo con el informe del MEM hasta mayo se consumieron 589,220 barriles de gas butano, mientras que en el mismo lapso del año pasado se usaron 615,680 barriles de este producto, diferencia que representa una caída de 4.30 por ciento.
Lea también:Crisis bota consumo de gas licuado de petróleo en Nicaragua
Juan Carlos López, asesor jurídico en tema de consumidores, considera que esta es una consecuencia más de la recesión que estamos viviendo, que se encamina a una depresión, que ya los nicaragüenses vivieron en los años ochenta.
López señala que como sucede con el combustible y otros servicios, esto responde al cierre de pequeños negocios, la migración de las familias y a las medidas de ahorro ante la falta de empleo.
Lea además: El gas butano alcanza su precio más alto en diez años
“Obviamente hay una repercusión porque con la crisis muchos negocios cerraron, otros están trabajando a medio gas, aparte hay que tomar en cuenta que familias enteras se fueron y otras familias podrían haber regresado a usar su fogón”, dijo López.
Según datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) actualmente en la capital el cilindro de 25 libras, que es el más usado en los hogares, cuesta 236.25 córdobas. El tanque de diez libras cuesta 99.75 córdobas y el de cien libras o de uso industrial cuesta 1,087.25 córdobas, estos precios se mantienen desde el 1 de septiembre y a ellos hay que sumarles el costo del traslado hacia los hogares, cuando se solicita la entrega a domicilio, que en promedio son cincuenta córdobas adicionales.
Puede interesarle: Gas butano sube 51 córdobas en un mes en Nicaragua
Uso de leña en aumento
Pese a que Nicaragua es el único país de Centroamérica que no otorga subsidio al gas butano, en los últimos años el consumo de este producto se venía incrementando en la medida que la población dejaba de utilizar la leña.
La Organización Latinoamericana de Energía (Olade) en su estudio “Uso racional y sostenible de la leña en los países de SICA (Sistema de Integración Centroamericana)”, indica que el consumo de leña se mantendrá e incluso se incrementará por el crecimiento de la población. “El encarecimiento de los hidrocarburos y la falta de medidas para un mejor uso de la leña se estima que puede aumentar hasta en un 15 por ciento del consumo actual”, dice el estudio.
