El relator de Naciones Unidas para la Libertad de Manifestación Pacífica y Asociación, Clement Voule, denunció en Ginebra, Suiza, que la dictadura de Nicaragua sigue violando todos los derechos humanos y por ello llamó a la comunidad internacional a actuar para frenar la represión.
Voule hizo el llamado este 9 de septiembre en la víspera del informe de derechos humanos que este 10 de septiembre presentará ante el Consejo de Derechos Humanos la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet.
“Hemos insistido que la situación en Nicaragua es cada vez más grave y que la comunidad internacional tiene que actuar”, dijo el relator de Naciones Unidas en el evento «Combatiendo la impunidad y fortaleciendo la rendición de cuentas» sobre las violaciones de derechos humanos, organizado por el Instituto de Raza, Igualdad y Derechos Humanos, sede de Ginebra.
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Intensa campaña de incidencia en Ginebra
En este evento participaron por Nicaragua los líderes opositores Edwin Carcache, Victoria Obando, Lucía Pineda, Amaya Coppens, el comisionado de la Comisión Internacional de Derechos Humanos Joel Hernández, el relator especial de la ONU, Voule y la comisionada de la CIDH para Nicaragua, Antonia Urrejola.

Los nicaragüenses narraron sus duras experiencias en la cárcel por razones políticas, el estado de represión que sufre Nicaragua cada día a mano de la Policía Orteguista, la falta de justicia, las amenazas, el asedio y los mensajes de odio de la dictadura contra los opositores.
Todo ello fue ratificado y respaldado por el relator especial de Naciones Unidas, quien afirmó estar al día de los abusos permanentes cometidos en Nicaragua bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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Policía Orteguista ante los ojos del mundo
“Hemos visto el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía para reprimir manifestaciones pacíficas, eso no puede seguir sucediendo”, dijo Voule, quien abogó por restablecer los permisos de las nueve ONG intervenidas y confiscadas por la dictadura: «No hay razón alguna para lo que hicieron. No hay justificación”
El Relator Libertad de Manifestación Pacífica y Asociación de la ONU dijo que “la policía (Orteguista) está usando su fuerza brutalmente… hemos intentado abrir canales de comunicación con el gobierno, pero lidiamos con un gobierno que no quiere mejorar”.
“Vemos el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía para reprimir manifestaciones pacíficas, eso no puede seguir sucediendo, no es normal en ninguna parte del mundo. Las violaciones a los derechos humanos de todos, son generales, persistentes, las democracias del mundo han visto lo que ocurre en Nicaragua», reiteró Clement Voule.
Para el relator, la libertad de movilización debe garantizarse en Nicaragua «y es importante que el gobierno detenga las detenciones arbitrarias y el uso excesivo de la fuerza».

CIDH acusa al régimen de crear y profundizar la crisis
De igual modo el comisionado Joel Hernández, de la CIDH, acusó al régimen de crear la crisis y profundizarla mediante la represión desmedida, negando que las protestas sociales fueran un plan concebido como parte de un golpe de Estado, a como lo señala el régimen para justificar la represión.
«La crisis comenzó con una represión brutal, el estado no supo cómo conducir esas manifestaciones pacíficas y optó por la vía de la represión, cuando en el mundo se han realizado protocolos de atención a las demandas sociales», dijo Hernández.
«Lo que vemos un año después es que continúa la represión… se han cerrado los espacios democráticos y a la fecha no se han abierto. Nicaragua no tiene una voluntad de solucionar esta crisis», denunció.
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«No hay tal normalidad en Nicaragua»
«El silencio de Nicaragua ante estas repetidas solicitudes (de solución) es simplemente desoladora, porque no existe voluntad de aceptar la cooperación internacional, al contrario, lo que estamos viendo un año después es una tendencia de las autoridades de querer volver a una normalidad, en esta negación del estado a resolver la crisis, la imagen que se quiere transmitir es que la crisis fue superada, a través de leyes cuestionadas…», denunció.
Sin embargo, dijo Hernández, no hay tal normalidad: «No estamos en ninguna normalidad, en Nicaragua se vive un estado de excepción, hemos regresado a un estado de total cerrazón a todo tipo de solución. Todas las ventanas se cerraron…».
El funcionario de la CIDH dijo que el resultado de esa negación a la realidad ha dejado 328 muertos por la represión, 90 comunicadores exiliados, miles de heridos y al menos 83,000 nicaragüenses en el exilio huyendo de las amenazas y la represión.
