Al menos el Marco Mendoza que lanzaba aquí, no tiraba fuerte. Mezclaba sin embargo con alta precisión sus diferentes disparos y solía situarlos sobre la zona de strikes con el rigor de un cirujano. Así combina ahora como entrenador, el deporte, la ciencia y hasta la poesía.
“Sí tiraba fuerte. Lo que pasa es que me lastimé y luego aprendí a defenderme con control”, explica el exlanzador y ahora adiestrador certificado por Major League Baseball. “Cuando firmé con los Dodgers se me hizo cambios en la mecánica y eso me afectó”, agrega.
Esa experiencia particular, lo volvió un estudioso del picheo, pero más que eso, le motivó a profundizar en la biomecánica, la kinestésica y la psicología. A partir de ello estableció una filosofía que se asienta en valores y principios que sostienen su sistema de trabajo.
“Me interesa ayudar a mejorar la mecánica de los lanzadores, pero también, insisto mucho en la necesidad de realizar el trabajo de entrenar con integridad, honestidad, tolerancia, respeto y disciplina, a fin de forjar también mejores ciudadanos”, sostiene el entrenador.
Mendoza, de 46 años, está en Nicaragua gracias a gestiones conjuntas de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociada (Feniba) y Major League Baseball. Ha impartido cursos en León y Managua, donde ha trabajado incluso con la Selección Nacional e irá a Rivas.
Actualiza a entrenadores
Este viernes, Mendoza ofreció un seminario a entrenadores de Managua. Les habló cómo se debe tratar a los niños de acuerdo a cada etapa del aprendizaje, les invitó a ser cuidadosos con lo que comunican corporal y oralmente, y luego ahondó en detalles de la mecánica.
“En los diferentes países en los que he ofrecido clínicas, he preguntado a los jugadores que fueron firmados, por qué no llegaron a las Grandes Ligas y la mayoría señala que, aunque sí tiraban duro, no dominaban fundamentos del juego y eso los dejó en desventaja”, señala.
Insistió entonces, en la necesidad de que los entrenadores estén actualizados, que tengan el conocimiento para descubrir la falla y corregirla, a fin de entregar un producto más pulido a la hora de una firma. Dijo que talento hay en nuestros países, pero falta desarrollarlo.
“Ocurre que mientras los jugadores de nuestros países se ponen al día con los jugadores de Estados Unidos, por ejemplo, aquellos ya trabajan en el fortalecimiento porque ya dominan los fundamentos, porque se los enseñaron desde niños. Eso tenemos que hacer”, dijo.
Mendoza, quien habla varios idiomas y tiene estudios en psicología, hizo énfasis también en la parte psíquica de los jugadores y luego diseccionó la mecánica del picheo y sus claves para generar más velocidad y mantener saludable el brazo, entre otros detalles.
«Cuando el hombre ama de veras, su pasión lo penetra todo y es capaz de traspasar la tierra», parafraseó Mendoza a Rubén Darío, para motivar a los entrenadores a entregarlo todo en la enseñanza a sus alumnos.
Frases para aprender
“Tengan cuidado con lo que comunican. Hay que motivar a los niños a que se diviertan. No les pongan presión obligándolos a ganar desde muy chicos”, dijo Marco Mendoza.
“Ustedes son facilitadores de información para los niños, pero también acompáñenlos en la enseñanza. Hay que saber no solo el qué (defecto tiene), sino el cómo (corregirlo)”, añadió.
“No sean entrenadores que descomponen a los niños haciéndoles trabajar con prácticas que ya son obsoletas y luego los lesionan. Hay que dejar que todo fluya de forma natural”, aseguró Mendoza.

LA PRENSA/CORTESÍA