Además de clausurar al menos nueve farmacias pequeñas a nivel nacional, el régimen de Daniel Ortega ordenó pasar factura a cinco de las 38 sucursales que la farmacia Medco tiene en Nicaragua, informó una fuente de la misma farmacéutica a LA PRENSA, que señaló que las mismas fueron cerradas a través de una notificación del Ministerio de Salud (Minsa).
“Cinco cerraron, me imagino que manejás lo que hizo el Silais, el Gobierno; por lo del día del paro, pero estamos en apelación, no podemos decir que están oficialmente cerradas”, dijo la fuente, que pidió no ser citada.
El cuarto paro nacional se dio el pasado 23 de mayo, bajo varias amenazas que ha comenzado a ejecutar la dictadura, sin temor de dejar en el desempleo a más nicaragüenses y sin miedo a dañar la red de distribución de medicinas en el país, en pleno inicio del invierno, que suele desatar enfermedades en la población, principalmente respiratorias.
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Desde la semana pasada comenzaron los cierres en las farmacias que se sumaron al paro, con solo una cédula de notificación del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais). Las cartas de notificación son emitidas por el director del Silais de la localidad donde se encuentren ubicados los negocios de medicina, a través de la cual se ordena el cierre definitivo de la farmacia y se elimina la licencia sanitaria para operar el negocio.
En un recorrido que realizó LA PRENSA se pudo observar que Medco ubicada en Las Colinas permanece cerrada, aunque una asistente dijo que era por motivo de inventario y todos los que llegaban a comprar los mandaba a la farmacia Xolotlán ubicada enfrente. Esta última forma parte de la red de Medco.
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Otras de las farmacias que permanecieron cerradas durante la mañana de este jueves pertenecen a la cadena Kielsa, de capital hondureño y perteneciente al grupo empresarial Farinter. LA PRENSA, en un recorrido realizado la tarde de este jueves confirmó que estas farmacias están operando.
Este jueves las farmacias de la cadena Kielsa, de capital hondureño, reabrieron a las 4:30 de la tarde luego de permanecer cerradas varios días. La reapertura se dio después de que los propietarios de la cadena viajaron desde Honduras para arreglar la situación en medio de un total hermetismo.

Kielsa desde que llegó a Nicaragua enfrentó serios problemas de permisos por parte del Minsa para poder ingresar a operar en el mercado.
El exdiputado Eliseo Núñez manifestó que esto es parte de las arbitrariedades que está cometiendo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Básicamente esto es parte del estado de excepción que estamos viviendo, te encontrás con unos niveles de discrecionalidad, de arbitrariedad que ya rayan en el absurdo; tenés un gobierno que quiere que la economía funcione a garrotazos limpios y eso no funciona así, el concepto de la formación marxista hace creer a Ortega que todo desde el Estado funciona, cree que puede controlar todo, pero está equivocado”, criticó.
Otras farmacias que cerró la dictadura
En Matagalpa esta semana la dictadura orteguista cerró la Farmacia Morazán. Una cédula de notificación del Silais-Matagalpa, dirigida a Ada Luz Morazán Castillo, ordenó el cierre definitivo de la Farmacia Morazán y le eliminó la licencia sanitaria para operar el negocio.
En Moyogalpa, Isla de Ometepe, cerraron la Farmacia Avellán. Su dueña, Salua Avellán, cuenta que no abrió el día del paro porque tuvo un accidente en motocicleta, pero eso no fue excusa para escapar de la notificación del Minsa, que ordenó el cierre definitivo de su negocio.
En Ocotal, Nueva Segovia, fue cerrada la Farmacia Inmaculada. Ninoska Zamora Zeledón y Marcos Herrera Beltrán, dueños del negocio, consideran como un acto “cobarde” la represalia política del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra ellos por haberse sumado al último paro nacional.