Los mandatarios de Chile, Argentina y España, así como la Unión Europea condenan la muerte de más de 300 nicaragüenses en la peor crisis que afecta a Nicaragua en la última década y urgieron al Gobierno a recurrir al diálogo para traer la paz y poner fin a la represión.
El presidente de Argentina, Mauricio Macri a través de su cuenta en Twitter expresó: «Mi apoyo y cariño al pueblo de Nicaragua al que le toca vivir horas tan amargas. Espero que pronto se imponga la paz, la democracia y la libertad».
Mi apoyo y cariño al pueblo de Nicaragua al que le toca vivir horas tan amargas. Espero que pronto se imponga la paz, la democracia y la libertad.
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) July 15, 2018
Por su parte, el Gobierno de Sebastián Piñera mediante un pronunciamiento público señaló que condenaba «con fuerza e indignación la pérdida de más de 350 vidas ocurridas en Nicaragua. El presidente Ortega debe reanudar la Mesa Nacional de Diálogo y sus respectivas comisiones, poner alto a la violencia y pérdida de vidas y buscar acuerdos amplios e inclusivos para recuperar las libertades, la democracia, el respeto y la paz en Nicaragua».
La preocupación de Piñera por la crisis humanitaria que golpea a Nicaragua es tal que solicitó a su canciller Roberto Ampuero que lleve este tema mañana en la II Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea, que se realizará en Bruselas.
Asimismo señaló que el Grupo de Lima «puede y debe hacer un aporte significativo al logro de estos urgentes y necesarios objetivos».
Por su lado, el Gobierno de España también condenó todos los hechos de violencia en Nicaragua y reiteró que se debe investigar y juzgar todos los asesinatos ocurridos desde el 18 de abril, cuando arrancó la represión.
«El Gobierno de España considera que la crisis que vive Nicaragua requiere de soluciones políticas y hace un llamamiento al cese de toda violencia y a que se retome la vía del Diálogo Nacional», insiste.
Igualmente España reiteró su apoyo al trabajo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y sus instrumentos, así como al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En especial señaló que valoraba como positiva el trabajo de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que actúa como mediador del diálogo.
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Paralelo a ese pronunciamiento también la Unión Europea se sumó a la preocupación mundial sobre la violencia en Nicaragua. Federica Mogherini, portavoz de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, en un pronunciamiento condenó los ataques contra los estudiantes y civiles en Nicaragua, así como instó en la necesidad de volver al diálogo.
«Los actos de violencia contra estudiantes y civiles en Nicaragua, así como los retrasos en proporcionar asistencia médica urgente para los heridos es deplorable. Esperamos que autoridades para garantizar la seguridad de la población y el respeto de los derechos fundamentales derechos. Toda violencia debe detenerse ahora. Reiteramos nuestro llamamiento para una paz y solución democrática para la situación en el país en el marco de la diálogo», afirmó.
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Senadores de EE.UU. condenan ataque
Entre las voces que también se alzó hoy contra los abusos en Nicaragua, figura el congresista republicano John McCain, en sus redes sociales condenó directamente a Daniel Ortega por su ofensiva contra «manifestantes pacíficos». «La brutal ofensiva es reprensible. Debe poner fin al derramamiento de sangre y respetar las aspiraciones democráticas del valiente pueblo nicaragüense que anhela la libertad y la paz».
Ayer el congresista Marco Rubio también culpó a Ortega de la crisis en Nicaragua y advirtió que todos los responsables del ataque en la UNAN-Managua serían investigados y llevados a la justicia. También se sumó el senador por Florida Bill Nelson al rechazo de la violencia estatal.