monica bellucci

La actriz italiana Monica Bellucci, saluda en San Sebastián donde recibe el tercer y último premio Donostia de la 65 edición del Festival de Cine de San Sebastián. EFE/Juan Herrero

Monica Bellucci: mucho más que una cara bonita

Tras más de un cuarto de siglo actuando, la actriz italiana se mostró segura de haber confirmado que es más que una cara bonita, al recibir un homenaje a su trayectoria en el Festival de San Sebastián

Tras más de un cuarto de siglo actuando, la italiana Monica Bellucci se mostró segura de haber confirmado que es más que una cara bonita, al recibir este miércoles un homenaje a su trayectoria en el Festival de San Sebastián.

Estrella que ha brillado tanto en el cine de autor como en Hollywood, dijo tener todavía «mucho que aprender, pero la misma pasión por lo que hago», en una rueda de prensa previa a la gala de entrega del premio Donostia en San Sebastián (norte de España).

«Siempre me hacen preguntas sobre mi belleza y siempre respondo lo mismo: (…) cuando eres bella, puedes captar la atención, pero si no hay nada más, ahí se queda. Tengo casi 53 años y sigo trabajando, creo que no es por mi belleza», estimó Bellucci.

La intérprete italiana habló también de las actrices de más de 50 y de la «hermosísima evolución» que se ha producido con los años, que ha permitido que muchas actrices «increíbles» como Julianne Moore y Judi Dench puedan seguir trabajando.

Puedes leer: Mónica Bellucci: “Siempre necesitaremos la belleza”

Desigualdad de género

Bellucci indicó que sus sueldos son más bajos que los de los actores, pero considera que es algo que ocurre en todas las profesiones y que lograr esa igualdad forma parte de la lucha que deben continuar las mujeres.

«Deben aprender a ser independientes económica y mentalmente. Creo que es más fácil lo primero y mucho más difícil hacerlo dentro de nuestra mente», agregó.

Pese a no haber alcanzado igualdad con los hombres, ni en el cine ni en otros campos laborales, las mujeres hoy en día «se respetan más a sí mismas, son diferentes que sus madres», se congratuló Bellucci.

Lo que tiene muy claro es nunca se pondrá tras la cámara porque su profesión le merece «demasiado respeto» y, aparte de su labor como actriz, únicamente está dispuesta a formar parte de proyectos de escritura o producción.

Y al ser preguntada sobre si aceptaría embarcarse en una película sobre su compatriota Sonia Gandhi, viuda del ex primer ministro indio Rajiv Gandhi, dijo que le parece «una bonita idea». «Si llegara una propuesta bien escrita, seguramente diré que sí», aseveró.

Tres premios Donostia

Mónica Bellucci es la tercera galardonada con el Donostia en la 65 edición del festival, considerado el de mayor peso del mundo hispano: el martes recayó en el argentino Ricardo Darín, un rostro esencial del cine latinoamericano, y el sábado lo obtuvo la veterana realizadora francesa Agnès Varda.

Señaló que recibir el Premio Donostia no es solo «una cuestión de ego», sino también «de amor». «Llevo 25 años de carrera maravillosa, en los que he visto afecto, amor y respeto. Todos necesitamos esto», apostilló.

Para la proyección que tendrá en el Festival ha seleccionado dos filmes de 2000: Under suspicion y Malena, afirmando que es difícil elegir un papel favorito ya que con todos «se aprende».

Imagen de la cinta Malèna. Foto/shotonwhat.com

Destacó no obstante la Malèna de Giuseppe Tornatore, que le abrió importantes puertas para trabajar en mercados fuera del italiano, o la joven Alex de Irréversible, el polémico filme de Gaspar Noé.

Además: Mónica Bellucci dice que “la sexualidad y la sensualidad es cuestión de energía y no de edad”

Nacida en la italiana Citta di Castello, comenzó como modelo hasta que en 1990 debutó en Vita con figli de Dino Risi. Desde entonces, ha hecho más de un centenar de películas de amplio registro, en las que ha sido desde la María Magdalena en La pasión de Cristo de Mel Gibson, Perséfone en la serie Matrix, la chica Bond en Spectre o una vampiro en Drácula de Francis Ford Coppola.

«La dualidad entre la poesía y la violencia siempre ha formado parte de mi carrera. Algún día entenderé por qué he tomado algunas decisiones en mi carrera, de proyectos muy violentos y muy duros. Quizá en otra vida», ironizó, tras asegurar que su trabajo es una manera de conocerse «mejor» a sí misma.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí