Es claro que Iván Hernández se siente más cómodo intentando acertar una recta de Wilton López, siguiendo la ruta a un slider de Fidencio Flores o descifrando una bola submarina de Juan Bermúdez, que ante una grabadora.
Hernández habla claro y al punto, pero se expresa mejor con su bate, tanto que se elevó hasta .398 en el actual torneo de beisbol y es el virtual campeón de bateo.
“Esto es el resultado del sacrificio que he hecho”, señala Hernández, nacido hace 29 años en el municipio de Acoyapa, Chontales. “Conforme uno juega todos los días, va haciendo los ajustes y te vas sintiendo mejor”, agrega.
Iván es un hombre recio, cercano a los seis pies y con buena definición muscular. Asomó en el beisbol en el 2009, cuando bateó .254 con los Toros, sin insinuar en lo que se convertiría ahora.
“Una de las claves para mi desarrollo ha sido el gimnasio. Le he puesto bastante interés y trabajo duro en el campo”, señala el cañonero que ha coleccionado una segunda campaña de 100 hits, 104 en 261 turnos, para el .398.
En 2010 solo jugó nueve partidos por lesiones, y tras promediar .285 en el 2011 y .233 en el 2012, su carrera comenzó a crecer en el 2013, cuando cerró con .301; 302 en el 2014, .333 en el 2015 y .343 en el 2016. Ahora explotó.
“Me falta mucho por aprender y creo que puedo tener mejores años en el futuro. Y he trabajado para ver si tengo un chance en la Liga Profesional”, señala Hernández, el inicialista de los Toros.
Su producción de jonrones bajó a cinco, pero su precisión se elevó, al extremo que terminó como el mejor bateador de la liga.
¿Y Jimmy?
“Iván Hernández es el bateador que más ha crecido y quien sostendrá a los Toros en el presente y el futuro”, señala Jimmy González, su compañero de equipo.
Jimmy ha sido el mejor bateador nacido en Chontales y uno de los mejores en la historia del beisbol nacional. Asegura que el trabajo de Hernández está dando frutos, pero que lo mejor no ha llegado.