Trabajo infantil, enfermedades
Danilo Hernández Romero

Mujer y celular

Es evidente que no podemos detener el avance tecnológico y que la mayor epidemia que vive el ser humano es la dependencia del teléfono móvil. Una extensión obligatoria para muchos, la gracia de tenerlo (aun sin minutos) para otros y un obsceno lucro de pocos. No podemos satanizar el uso del celular ni culpar al que cubre una demanda de mercado, pero esto no lo exime de responsabilidades personales, legales o sociales.

Con la tecnología vienen las tendencias. Una que ha causado furor entre las doncellas es el colocar el celular en puntos anatómicos importantes: mamas, vientre y glúteos. A pesar de las ambiguas explicaciones de muchas organizaciones internacionales, los Campos Electromagnéticos (CEM) generan lesiones a la piel, tejidos y órganos adyacentes con efectos acumulativos al ADN y al sistema inmune (Estudio Reflex, Informe de BioIniciativa, Resolución de Benevento, Declaración de Seletun).

Mamas: Los CEM alteran los tejidos, qué más delicado que el tejido mamario, de quién fue la genial idea de colocarlo ahí no importa, las afecciones de la mama siguen siendo una de las principales causas de consulta en todo el mundo y una de las primeras causas de mortalidad en relación al cáncer (Nicaragua no es la excepción).

Vientre: Entre más grande el celular, al parecer, es más gracioso donde colocarlo. Dentro de muchos de los efectos negativos de los CEM están la alteración de los procesos hormonales, qué más relevante que la modificación de los ciclos menstruales y calidad de los óvulos, una situación lamentable, en un país donde el seguimiento en ginecología y la calidad de la atención parece deteriorarse sin control.

Glúteos: La genialidad de la moda, si los CEM pueden causar cambios en la grasa, las damas deben pensarlo dos veces, si quieren seguir usando bikini en la playa. Estos cambios no son modificables con cirugía plástica. Lesiones tal tatuaje, permanentes y con posibles efectos a largo plazo son perturbadoras. Quizás para el hombre promedio no sea importante, ¿por qué debería?, ¡en la mayoría, los glúteos son inexistentes! Pero en la mujer sí lo son, clara expresión de su feminidad y se deleitan en su cuido.

La consulta privada, medicinas de última generación, hermosos consultorios, quimio y radioterapias, no han logrado reducir el diario sufrir de la mujer en sus diversas enfermedades (cáncer de mama, cáncer cervicouterino, ovario poliquístico, infertilidad, artritis…) y menos detener los inmensurables efectos de los CEM que fragmentan el ADN como bien explica el doctor Olle Johansson Ph.D. (neurocientífico).

¿Está todo perdido? No. Tenemos alternativas, el Cover o Protector para celular es una opción (pero no cualquier modelo), permiten reducir los CEM y sus muy variados estilos ayudan a su uso. Actualmente existen protectores especiales a nivel internacional que reducen los CEM de manera efectiva. ¿Y con eso basta? No. ¿Qué mujer se negaría a un buen bolso que haga conjunto con su nuevo protector? La mejor solución para no tenerlo adosado a su hermosa y natural fisonomía.

Es preferible invertir en un bolso por cada protector, que ver a la mujer de tu vida, hijas, madres, hermanas, amigas o colegas, portando un arma potencial de enfermedades en su anatomía, solo porque es la moda, una moda que puede ser, una cruz mortal.

El autor es Ph.L. en Medicina Ocupacional y Ambiental
[email protected]

Opinión
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí