Justo cuando se pone en duda su nivel, el Real Madrid va y lo hace de nuevo. Al final, para eso están los equipos geniales, para proclamar su grandeza. Así lo hizo ayer en Cardiff, mientras arrasaba 4-1 con la Juventus que, aunque nunca bajó los brazos, no tardó en saberse inferior ante la tropa española.
Mediante el espectacular despliegue atlético que le caracteriza, un mediocampo que ofreció un recital de futbol y una defensa aplicada, pero sobre todo un Cristiano Ronaldo implacable, el Madrid retuvo la corona y despejó cualquier inquietud con respecto a su dimensión.
A pesar de la fama bien fundada de la solidez defensiva de la Juventus, equipo que mostró una llamativa vocación para el ataque a través de la Champions, el Madrid volvió a ser volcánico, imparable y preciso, mientras agregaba otro timbre de orgullo a su brillante historial, en el que se cuentan doce copas de Europa.
No obstante, nada fue fácil para el Madrid. Batalló para entrar al partido. El club italiano se adueñó del balón y llegó primero a la meta rival. Los blancos tuvieron calma, tocaron y se movieron en busca de espacio y al primero que tuvieron, se fueron arriba 1-0 con golazo de Cristiano, tras preciso pase de Carvajal.
Y antes que los españoles se sintieran cómodos, la Juventus contestó a través del mejor gol de la jornada, uno de chilena de Mandzukic, que dejó sin opciones al brillante arquero Keylor Navas. Y se fueron al descanso 1-1, solo para que el Madrid volviera con más vigor.
En un alarde de atrevimiento Casemiro, más conocido por su habilidad para robar balones con su respectiva dosis de brusquedad, despejó el drama y disparando de largo dio la ventaja 2-1 al Madrid, mientras Luka Modric, desde la última línea de fondo, habilitaba a Cristiano, quien dio una cachetada a la bola para el 3-1, que le dio carácter realista a la duodécima copa.
Y para mostrarnos que el futuro ya llegó, Asensio, la joven promesa merengue, dio el tiro de gracia con gol de buena manufactura, que selló una victoria sin discusión y que reitera que el Madrid sigue siendo rey de Europa.