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La Prensa

La “prostituyente” de Maduro

El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, respondió a la oposición y al pueblo que se ha volcado a las calles en demanda de elecciones presidenciales — para abrir el camino a una solución democrática de la grave crisis política y humanitaria que sufre el país—, con la convocatoria a una espuria asamblea constituyente.

Según la convocatoria de Maduro, los miembros de su constituyente no serían elegidos por el voto directo de los venezolanos. La mitad de los integrantes de dicha asamblea serían designados por los organismos de base del chavismo y la otra parte elegidos por los ciudadanos en los territorios, con participación de las mismas personas que pertenecen a las organizaciones oficialistas.

En realidad, es a una asamblea “prostituyente” que ha convocado Maduro, según la atinada interpretación del diputado opositor y expresidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup. “Prostituyente”, porque prostituiría al sistema político, a la ciudadanía, a la sociedad, al Estado e inclusive a la Constitución, que a pesar de haber sido inspirada y promovida por Hugo Chávez se funda en los principios de la democracia representativa.

El artículo 348 de la Constitución de Venezuela faculta al presidente de la República (en este caso a Maduro) para que en consejo de ministros presente la iniciativa de convocatoria a la asamblea constituyente. Igual facultad tienen la Asamblea Nacional y los Concejos Municipales, mediante votaciones calificadas, y el 15 por ciento de los ciudadanos inscritos en los registros civil y electoral.

De acuerdo con la Constitución, la asamblea constituyente tiene que ser elegida por los ciudadanos, mediante sufragio universal, libre, directo y secreto. No admite la Constitución que la totalidad o una parte de los constituyentes sean designados por sectores sociales o gremios corporativos, como lo pretende Maduro.

El artículo 63 de la misma Constitución establece que “el sufragio es un derecho” que “se ejercerá mediante votaciones libres, universales, directas y secretas”. Y agrega que “la ley garantizará el principio de la personalización del sufragio y la representación proporcional”.

No hay lugar, pues, en la ley constitucional venezolana, para el planteamiento de corte totalitario del dictador Maduro, de que la mitad de los constituyentes sea designada por los sectores sociales y organizaciones comunales chavistas, y la otra parte elegidos mediante el voto individual de los ciudadanos, incluyendo entre estos a los miembros de las asociaciones oficialistas.

Lo que pretende Maduro con su propuesta de asamblea “prostituyente”, es evadir la demanda sustantiva de los ciudadanos plantados en las calles, de que se convoque ya a elecciones democráticas, libres y transparentes. Al mismo tiempo, quiere agudizar la crisis del país suponiendo que los ciudadanos se cansarán de luchar pacíficamente en las calles y no soportarán más la sangrienta represión. Y sobre todo, Maduro cree que así podrá instaurar un Estado plenamente totalitario, sin oposición, sin prensa independiente, sin libertades civiles ni respeto a los derechos humanos, como son los de Cuba y Corea del Norte.

Al pueblo venezolano no le queda más opción que mantenerse firme en su lucha cívica y pacífica, a pesar del incremento de la represión neroniana de Nicolás Maduro. Solo así Venezuela podrá retornar a la democracia. La alternativa es la esclavitud totalitaria.

Editorial

COMENTARIOS

  1. Edmund Dantes
    Hace 9 años

    Sin quitarle gravedad al drama de los venezolanos en contra de Maduro, y deseando logren los cambios que los reorienten en el camino de la Democracia, hay una pregunta que creo esencial hacer: Estas protestas son causadas por una población que sigue siendo Chavista pero que protesta porque hay hambre y ruina económica o protestan porque ya no quieren ser chavistas al darse cuenta donde los ha llevado ese camino ?

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