Esta expresión la escuché gritar a voz en cuello en la ciudad de Miami a un nicaragüense en uno de los restaurantes más visitados por nuestra comunidad. Por demás está decir que después de semejante expresión, la conversación obligada en las diferentes mesas era sobre dicho proyecto de ley. Una dama ya entrada en años comparó la Nica Act con el regaño de una madre para lograr enderezar el comportamiento de sus hijos, en otra mesa aplaudieron cuando alguien dijo que esa ley se le debía a la congresista cubana americana, Ileana Ros-Lethinen. Por estas y otras expresiones que escuché, puedo asegurarles que el apoyo a la Nica Act por parte de los nicaragüenses en esa ciudad es unánime.
Personalmente creo que la Nica Act es un proyecto de ley que entre otras cosas ayudará a desenmascarar a los pseudo opositores y a todos aquellos que tienen compromisos con el actual gobierno, por ello no me sorprendió la votación de la Asamblea en donde por unanimidad los representantes de los partidos que se prestaron al simulacro de elección la condenaron. Lo mismo pienso de la declaración del Cosep y de otros que les seguirán.
Que el proyecto de ley introducido en el Congreso norteamericano sea bien recibido solo por aquellos que luchan por lograr el retorno de nuestra patria al cauce de la democracia, es algo que no debería sorprendernos, digo esto, porque siempre se ha dicho que lo más importante para nuestro pueblo es tener un trabajo y asegurar el sustento diario, dejando en segundo plano todo aquello que tiene que ver con nuestra institucionalidad. A los que piensan de esa manera, de ahora en adelante cuando les falte el pan en la mesa y se les haga difícil conseguir empleo por el estancamiento de nuestra economía, sabrán que se lo deberemos exclusivamente a quienes se dicen nuestros gobernantes cuando en realidad son usurpadores del poder, y por ende, de nuestro presente y futuro como nación.
En otras palabras si el proyecto de ley norteamericano conocido como Nica Act va a servir para concientizar al pueblo sobre quiénes son los responsables de nuestro retraso como país y por ende de la recesión económica que muy pronto comenzaremos a sentir, bienvenida sea. Porque ayudará a despertar a muchos, ese día el grito de cambio se escuchará con más fuerza que nunca.
¿Cómo reaccionará el gobierno a esta acción? Posiblemente el primer signo que veremos será la represión contra todos aquellos que alcen su voz y su dedo para señalarlos, lo que a mí juicio sería un craso error, pero sin importar el grado de represión que el gobierno intente, pueden apostar que no podrán acallarlo y mientras más grande sea la represión mayor serán sus consecuencias.
Pues la Nica Act muy pronto será ley y sería un error del Gobierno optar por una actitud parecida a la de Nicolás Maduro en Venezuela. El sentido común debe indicarles que los días de gobiernos totalitarios están por terminar. Permitir elecciones con observación internacional y nacional, cesar las violaciones a nuestros derechos humanos, detener la corrupción del estado, y parar los abusos de los militares es lo que el pueblo espera. La decisión y sus consecuencias está en sus manos. Para finalizar. Les voy a compartir el comentario de un prominente miembro del gobierno de Trump que a su vez fue asesor de Ronald Reagan a un amigo que a su a su vez fue asesor de Ronal Reagn, a un amigo mío: ten la seguridad que esta vez no los vamos a abandonar, fueron sus palabras.
El autor es analista político.