Una avalancha por la súbita crecida de tres ríos arrasó varios barrios de Mocoa, capital del departamento selvático del Putumayo. Los muertos por la avalancha en la ciudad colombiana de Mocoa, en el sur del país, ascienden a 254 y los heridos a 400, según el último informe facilitado este domingo por la Cruz Roja Colombiana al Canal Institucional.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, realizó una visita este sábado a la zona del desastre, convertida en un lodazal con piedras gigantescas arrastradas por los ríos hasta el centro mismo de esa ciudad de unos 45,000 habitantes.
Fotogalería: La avalancha que ha enterrado a más de 100 personas en Colombia
La tragedia supera el más reciente desastre natural de Colombia, el de otra avalancha que destruyó el 18 de mayo de 2015 la localidad de Salgar, en el departamento de Antioquia, dejando al menos 104 muertos.
Según el mandatario, “hay mucha gente desaparecida” y se está haciendo un censo de las personas que no han sido halladas, con base en las informaciones que están suministrando los familiares.
Niños sin sus padres
Entre las víctimas hay 10 niños que todavía no han encontrado a sus padres y están bajo los cuidados del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad oficial de protección a la infancia.
La magnitud de la catástrofe se agrava por el aislamiento de esta zona de Colombia, situada en la región amazónica, en la frontera con Ecuador, que carece de suficientes vías de acceso, pues solo se puede llegar a Mocoa por vía aérea o por precarias carreteras que la comunican tras varias horas de viaje con las ciudades de Neiva y Pasto.
Los habitantes de Mocoa, acostumbrados a convivir con una naturaleza de selva y ríos caudalosos, fueron sorprendidos por el inusual aguacero que sacó de su cauce los tres que pasan cerca de la ciudad y que, convertidos en una riada de agua y piedras, se llevaron todo lo que encontraron a su paso.
El presidente explicó que el viernes cayó en Mocoa cerca del 45 por ciento de la lluvia que normalmente cae en un mes, y ese volumen de agua “produjo la avalancha”.
La riada pasó por 17 barrios, de los cuales los más afectados fueron los de San Miguel, Progreso e Independencia, que están más cercanos al curso del río Mocoa, según dijo por teléfono el comandante de la Brigada 27 del Ejército, general Adolfo Hernández. La tragedia agotó la capacidad de los servicios médicos de Mocoa, pues pese a que los hospitales no fueron afectados, sí se vieron desbordados por la emergencia.
Agua y piedras
La tragedia ocurrió la noche de este viernes cuando un fuerte aguacero aumentó el caudal de los ríos Mocoa y de sus afluentes Sangoyaco y Mulatos, cuyo desbordamiento provocó una avalancha de agua y piedras que se llevó todo lo que encontró a su paso.

«También se están desplegando esfuerzos de búsqueda en el sector de Puerto Limón, donde aparecieron algunos cadáveres», agregó Hernández.
El general Hernández aseguró que un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) hizo un sobrevuelo por la zona y constató que no hay represamiento de los ríos que puedan ocasionar nuevas avalanchas, pero «de pronto por precaución se podrían evacuar algunos barrios que están en riesgo si llegan a presentarse más lluvias».
«El hospital de Mocoa, el José María Hernández, colapsó desde temprano y están atendiendo a las personas en otros lugares con ayuda de personal médico que ha llegado de otros municipios del Putumayo», manifestó.
Por su parte, el defensor de Pueblo de Putumayo, Fabián Vargas, dijo a Efe que, pese a que el hospital de Mocoa no fue afectado por el alud, colapsó «por el flujo de personas y heridos».
Asimismo, afirmó que la situación «puede agravarse porque el clima no está ayudando mucho» y agregó que el barrio Progreso, uno de los más afectados «fue prácticamente arrasado».

Vargas recordó que Mocoa está atravesado por varios ríos que crecieron después de la «lluvia inclemente» que comenzó este viernes alrededor de las once de la noche, hora local del viernes, y concluyó alrededor de las dos de la madrugada de este sábado.
Debido a la lluvia, los ríos y quebradas bajaron con mucha fuerza y arrastraron troncos y «piedras gigantescas», según relató el funcionario que dijo que es la peor tragedia que ha vivido Mocoa.
Envío de ayuda
Según explicó el presidente Juan Manuel Santos, la calamidad pública declarada en Mocoa permitirá tomar todas las medidas necesarias para socorrer a sus habitantes, como el envío de camiones cisterna con agua potable y de plantas eléctricas, ya que la ciudad está sin electricidad.
Santos también dijo que la posibilidad de otras avalanchas no se puede descartar, pero es poco probable que ocurran porque “las lluvias no van a ser tan intensas como el viernes”, lo que limita la posibilidad de que haya más aludes.