Alfredo González Holmann

Lutero, los papas y Donald Trump

¿Tiene relación en cuanto a pobreza e inmigración se refiere: Martín Lutero quien vivió hace 500 años, los papas de los últimos cinco siglos y el 45to presidente de EE.UU.? Sí.

Por 1750, todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres, hoy en día, un ciudadano norteamericano es 20 veces más rico que un latinoamericano. ¿Qué hicimos mal? Esta en la historia.

El historiador David McCullough, legó: “Si usted conoce de historia… sabrá que no existe ser humano que se haya formado solo. Todos nosotros somos formados por personas que nunca hemos conocido. Sí, leer sobre historia lo hará a usted un mejor ciudadano, más amante de la ley y de la libertad, y conocedor de cómo la economía trabaja y no trabaja… La historia… siempre es útil”.

La construcción de la Basílica de San Pedro duró 120 años, monumental obra que demandó cuantiosísimas inversiones de dinero, que agotaron las arcas del Vaticano. Había que conseguir más dinero con recaudaciones extraordinarias, así en 1515 el papa León X, estableció la venta de indulgencias; perdón de los castigos en el infierno o purgatorio por los pecados cometidos —pasados, presentes o futuros— a cambio de dinero. El perdón por los futuros era el más caro. También cobraban para sacar a familiares del fuego de Satanás. Lutero expresaba: “Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando”.

Estas escandalosas transacciones comerciales, fueron el detonante para que el monje alemán Lutero, iniciara en 1517, una indignada protesta: “Las 95 tesis” de lo que debería ser la Iglesia; originando el sismo donde nacieron los protestantes.

En 1521, León X excomulgó a Lutero, condenó las doctrinas y libros de los protestantes y decretó la obligación de que todo libro debía ser autorizado por el Vaticano, dictadura que dio lugar al “Índice de libros prohibidos”, que terminó en 1966.

Para Lutero la invención de la imprenta, siglo XV, fue determinante para propagar sus reformas, para 1520 se habían vendido más de trescientos mil ejemplares. Lutero mencionó: “El último de los dones de Dios y el más grande. A través de la imprenta, la voluntad de Dios hace que la verdadera religión sea conocida por el mundo entero…”

Por temor a la verdad del protestantismo los papas prohibieron millares de libros —el mejor amigo del hombre— de los más eminentes escritores del planeta; sumieron en la ignorancia —combustible ideal de la pobreza— a millones de fieles. Este cuantioso daño que hicieron no terminó después que eliminaron la prohibición, el daño sigue vigente, además de la ignorancia adquirida y más importante es el impacto en el hábito de lectura —hispanos versus anglosajones— ellos se leen treinta libros por año y nosotros uno. Debemos revertir esta tragedia. Vivir sin leer es peligroso, te obliga a creer lo que te dicen.

La pobreza ha forzado el éxodo masivo de latinoamericanos en busca de porvenir, Trump levantará un muro en la frontera sur, pues no pueden absorber millones de inmigrantes. Ha expresado que Latinoamérica debe resolver sus problemas y le sugiero, a su vez, regale a Latinoamérica una biblioteca virtual con los libros que el Vaticano se atrevió a prohibir y pida ayuda a los adultos y al papa Francisco, para que promuevan urgentemente su lectura en nuestros sistemas educativos.

En 2017, los anglosajones —países más prósperos del planeta— orgullosamente están celebrando el 500 aniversario de Lutero, Latinoamérica que siguió al Vaticano está empobrecida.

“Mostradme la lectura de vuestros hijos, quiero conocer el futuro del país”. Francois de La Rochefoucauld.

El autor es escritor. Ha escrito el libro: ¡La gran pregunta! ¿Por qué los países hispanos son pobres? ¿Qué debemos hacer para salir de la pobreza?

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí