Rosario Murillo
Humberto Belli Pereira

Llamado al nuevo presidente de Amcham

El nuevo presidente de Amcham, Álvaro Rodríguez Zapata, da la impresión de estar muy contento con Ortega. Al menos eso es lo que fácilmente se deduce de su entrevista con el Diario LA PRENSA del 29 de enero. A diferencia de otros empresarios y analistas, que han expresado que “estamos bien, pero vamos mal” —porque la economía crece, pero las instituciones se debilitan—  él cree que vamos bastante bien. Las críticas que se hacen al Gobierno las considera exageraciones perjudiciales para la imagen del país.

Ante la pregunta sobre si Ortega gobierna respetando la ley, Álvaro Rodríguez contestó que lo único que podía decir es que este maneja bien la economía y atrae la inversión. Algo similar respondió cuando se le pregunto cómo calificaba los diez años de Ortega: solo aspectos positivos y ni un pero. Tampoco ve que sea tan cierto que el presidente maneje los otros poderes del Estado, ni que se pueda hablar de fraudes electorales, “ni mucho menos”. Y con respecto al “Nica Act”, afirma que Amcham se pone a la orden del Gobierno para cabildear en Washington en contra de su aprobación.

Sus expresiones difieren de las externadas anteriormente por los previos líderes de Amcham y por los actuales líderes de Cosep. Estos han reconocido los aciertos del Gobierno, como es el apoyo a la empresa privada, el crecimiento económico y la estabilidad, pero han expresado sus preocupaciones ante el fuerte deterioro institucional, quizás no con la contundencia que muchos quisieran ver, pero con claridad suficiente para quienes saben leer entre líneas.

Está bien que representantes del sector privado enfaticen los innegables aspectos positivos del actual gobierno. Lo malo es la falta de equilibrio; el minimizar o ignorar el grave deterioro institucional. Enfocarse exclusivamente en las tasas de crecimiento y niveles de inversión es una visión estrecha, aún desde el punto empresarial, ya que solo un entorno institucional fuerte puede garantizar la prosperidad a largo plazo.

Álvaro Rodríguez dijo de Ortega algo que podría haberse dicho de Somoza: “Ortega está manteniendo la estabilidad económica… que el país camine, que la inversión venga y está dejando que los empresarios trabajen”. Efectivamente, en tiempos de Somoza el país crecía a más del 6 anual —sin remesas y sin Venezuela— y no existía deslizamiento monetario. El córdoba, al 7 por uno durante décadas, era la moneda más estable de la región. Pero todo terminó mal por el continuismo dinástico y el cierre del recambio electoral.

Hoy enfrentamos una situación en muchos aspectos similar. Aceptable crecimiento económico, pero deterioros institucionales cuya gravedad no debe minimizarse. El exembajador Robert Callahan lo resumió así: “La candidatura de Ortega es ilegítima, ilegal e inconstitucional; segundo, las elecciones fueron ensuciadas por serios fraudes; tercero, Ortega ha socavado sistemáticamente las frágiles instituciones gubernamentales del país”.

¿Considerará el presidente de Amcham falsas o exageradas estas declaraciones? ¿Les aplicará lo que dijo al final de su entrevista; que “no podemos permitir que el país se deteriore con comentarios y acciones que no vienen a darle tranquilidad al empresariado”?

Si fuese así habría que responderle: “Señor Rodríguez, las acciones que deben intranquilizar al empresariado no son las de quienes dicen la verdad, sino las de quienes, por su ambición, destruyen la democracia y las opciones pacíficas de cambios políticos. Por eso usted no debería ofrecerse para cabildear en Washington sino para ir donde Ortega a fin de persuadirlo que rectifique. Porque con solo anunciar elecciones con observación y nuevos magistrados, cesaría la amenaza del ‘Nica Act’ y despejaría para Nicaragua y sus negocios el futuro próspero que usted y nosotros anhelamos. ¡Atrévase!”

El autor fue ministro de Educación en el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro.
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Opinión Nicaragua archivo

COMENTARIOS

  1. Rigoberto LP
    Hace 9 años

    El empresariado deja solo al régimen destruir la democracia con tal que les permita seguir haciendo negocios.
    Al pueblo que se lo lleve el diablo.
    Ellos creen que están bien (los empresarios), bien en las patas de los caballos.

  2. Salvador
    Hace 9 años

    Los comunistas fueron muy ingeniosos satanizando al régimen somocista, expertos en publicidad hicieron héroe al che guevara quien fue un asesino despiadado, casi un dios a fidel castro y ahora una monarquía para los ortega murillo. Cuando vamos a abrir los ojos e interesarnos por nuestro futuro o el de nuestros hijos o nietos?.

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