Joaquín Altamirano —tractorista en la comarca Cosigüina, El Viejo— este martes canceló los 32 dólares de la visa costarricense en la entidad bancaria correspondiente, y esta mañana de miércoles, espera sellar su pasaporte para viajar a San José, Costa Rica.
“Allá tengo familiares que me esperan para trabajar en una agencia de carnicería, me voy a probar, es la primera vez que salgo porque en Cosigüina terminó el trabajo de la cosecha de maní”, dijo Altamirano.
Desde la madrugada de este martes, fuera del Consulado de Costa Rica había larga fila de pobladores que esperaban tramitar la visa tica.
LA PRENSA intentó conocer información sobre los movimientos en ese Consulado con la representante consular Alexa Petens, pero se indicó que debía ser en Managua.
José Torres, joven originario de Malpaisillo, León, era uno de los que hacía la fila. “Vine a las 7:00 de la mañana para pagar la visa, tengo cinco años de viajar a San José-Costa Rica, donde trabajo en soldadura en la capital”, refirió.
Ana Luisa Campos, chichigalpina quien tiene 20 años de residir en Costa Rica, también hacía la fila. “Voy para el barrio La Uruca (San José-Costa Rica) y espero que pueda viajar lo más pronto posible”, mencionó la pobladora.
Maynor Antonio Velásquez Uriarte, viajó desde el lunes procedente de Achuapa, León, hasta el consulado tico en Chinandega para cancelar el pago de la visa, sellar pasaporte y comprar los boletos. “Voy con varios amigos, allá trabajamos en construcción. Aquí se encuentra trabajo pero pagan muy barato”, lamentó Velásquez.
Más unidades
Harold Sequeira, gerente de operaciones de Nica Expreso señaló que la demanda incrementó. “Lo normal es una unidad al día pero se aumentó a cuatro unidades más, esta semana y la otra, son viajes de 50 pasajeros en cada unidad, otra cantidad transborda, refirió Sequeira.
José Esteban Osejo, gerente de Nicabus, dijo que esta semana es de mucha afluencia de pasajeros y por eso salen con dos buses diarios, 61 pasajeros en cada uno, reforzado con otros dos buses para las excursiones.
139,820 personas, entre nacionales y extranjeros, ingresaron por distintos puestos fronterizos del 21 de diciembre 2016 al 1 de enero de 2017, según datos del viceministro de Gobernación, Luis Cañas.