El nicaragüense Dimas Ivan Figueroa Castellanos, se recupera en el Hospital General de San Luis de la Paz, en Guanajuato, México, donde es atendido después de haber perdido sus dos piernas y dos de sus dedos de la mano izquierda tras caer del tren conocido como la bestia, en el que se trasladaba con destino a Estados Unidos, en busca de trabajo para sustentar a su familia que reside en Mozonte, Nueva Segovia, al norte de Nicaragua.
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La organización Estancia Esperanza de Vida, que ayuda a migrantes en tránsito por México, informó que el Instituto Nacional de Migración le otorgó una Visa Humanitaria, a Figueroa Castellanos, que le permitirá permanecer legalmente en el país mientras es dado de alta del hospital.
Dimas Ivan Figueroa Castellanos, al conversar con LA PRENSA, dijo que por ahora su único anhelo es regresar al lado de su familia luego que sus sueños de llegar a Estados Unidos se han truncado.
“Quiero regresar pronto a Nicaragua, ya el sueño americano no se realizará, yo era la esperanza de mi familia, a ver ahora como saco adelante a mi familia, de alguna manera Diosito me va ayudar”, dijo Figueroa Castellanos.
La tragedia
Figueroa Castellanos partió de Nicaragua a mediados de noviembre junto a su amigo Miguel.
Tenía más de un año de no tener trabajo. “Solo rumbitos a veces me salían”, comentó.
El primero de diciembre ocurrió la tragedia tenía dos días de no comer. “Nos bajamos de la bestia como a la 1:00 de la madrugada, en busca de comer algo, pero solo conseguimos café, dejamos que se fuera el tren, pero al rato pasó otro tren y los que venían ahí nos gritaron que el tren ya se iba, entonces decidimos correr y montarnos, al día siguiente como a mediodía me sentí mareado y con deseos de vomitar, busque como vomitar y me caí de la bestia cuando me vi ya estaba partido”, relató.
El accidente ocurrió en el sector de Pozo Blanco, en San Luis de la Paz. Logró sobrevivir porque su amigo Miguel con el que viajaba se bajó de la bestia para auxiliarlo y buscar ayuda. Figueroa dice que su amigo ha permanecido a su lado, logra descansar en el albergue para inmigrantes que queda en las cercanías del hospital.
Recuerda que antes del accidente él le había dicho a su amigo Miguel que no se durmiera, que ese tren iba muy rápido.
“Queríamos llegar rápido a Estados Unidos, yo me iba a quedar seis meses en San Antonio, Texas, ahí mi primo ya me tenía conseguido trabajo en construcción, después me iba a ir a Ohio, donde también ya le habían prometido trabajo”.
Ahora solo espera regresar a su hogar, quiere estar con los suyos pero también sabe que su familia esta triste por las condiciones en que regresa.
Figueroa Castellanos, dijo que tentativamente el próximo 29 podría ser dado de alta, eso dependerá de la evolución de una de las heridas que ha presentado infección. “Si todo evoluciona bien será el 29 que me den de alta, sino seria en la primera semana de enero”, afirmó.
La organización Estancia Esperanza de Vida, informó que una vez que Figueroa Castellanos sea dado de alta, será trasladado al aeropuerto internacional en la ciudad de México, para abordar el vuelo que lo repatriara a Nicaragua. Viajará en compañía de funcionarios del Instituto Nacional de Migración de México, y un médico de la Cruz Roja Internacional.
Hasta ahora ninguna autoridad del gobierno de Nicaragua representado por la embajada en México, sea presentado al hospital para auxiliar al inmigrante nicaragüense.
Usted puede ayudarlo
Amigos de Figueroa en Estados Unidos, han abierto la página https://www.gofundme.com/sueno-americano-fracasado, con el propósito de recaudar fondos de ayuda para la víctima. Mientras su familia en Nicaragua ha abierto una cuenta bancaria en Banpro, número 10021300023829 a nombre de Martha Alicia Castellanos López, la madre de Figueroa.
