La matanza de Berlín puede ser un duro golpe para la canciller Angela Merkel, cuestionada por su generosa acogida de los refugiados en 2015, justo cuando comenzaba a recuperar parte de la popularidad perdida.
El primer sospechoso del atentado contra un mercado navideño de Berlín (12 muertos), liberado después, era un solicitante de asilo paquistaní, quien fue detenido el lunes poco después de los hechos, según había informado el ministro del Interior, Thomas de Maiziere.
Se trata de un paquistaní de 23 años, llegado a Alemania en febrero de 2016 a través de la ruta de los Balcanes, quien ayer fue liberado por falta de pruebas incriminatorias por decisión de la Fiscalía Federal.
Sin esperar noticias sobre el autor de la matanza, la extrema derecha alemana ya achacó directamente la responsabilidad del drama a Merkel.
“Son los muertos de Merkel”, denunció uno de los responsables del movimiento Alternativa para Alemania (AfD), Marcus Pretzell, en su cuenta de Twitter.
“Alemania ya no está segura” frente al “terrorismo del islamismo radical”, añadió la líder del AfD, Frauke Petry, criticando la decisión de la canciller de acoger en Alemania a cerca de 900,000 refugiados en 2015 y 300,000 más este año.
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Dentro del partido

La matanza de Berlín reavivó también las críticas de la Unión Social Cristiana (CSU), la rama bávara del partido conservador de Merkel, que desde hace un año denuncia la llegada de refugiados y exige, sin resultados hasta ahora, limitar anualmente la entrada de refugiados.
El principal riesgo para Merkel puede venir de la reacción de su partido, indicó Christian Moelling, analista del instituto German Marshall Fund. “Es posible que el ala dura de los conservadores alemanes busque obtener más concesiones de su parte con respecto a las cuestiones de seguridad y de inmigración”, sostuvo el experto.
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Ministro del Interior
“Debemos interrogarnos sobre los riesgos que crea la llegada de un gran número de refugiados en el país”, advirtió el ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann.
La opinión pública no puede aceptar “una situación en la que tenemos riesgos crecientes provenientes de personas inspiradas por el islamismo radical”, agregó Herrmann.
Sondeos
El drama del mercado navideño de Berlín —que recuerda la matanza con un camión el 14 de julio en Niza, sur de Francia, que dejó 86 muertos— ocurrió justo en el momento en que la canciller comenzaba a recuperar el terreno perdido entre la opinión pública, inquieta por la llegada de refugiados, desde hace 16 meses.
Después de una brusca caída de popularidad a comienzos de año y una serie de derrotas en las elecciones regionales, en las últimas semanas Merkel registraba una mejora en los sondeos.
En las últimas encuestas de opinión, su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), alcanzaba una intención de voto de hasta 37 por ciento. A principios de año oscilaba alrededor del 30 por ciento.