El actor británico Jeremy Irons, que en su última película da vida a un caballero templario que busca crear un mundo perfecto, defiende que las personas vivan como sujetos de libre albedrío y no controladas por un poder mayor. «Creo que debemos aferrarnos a la libertad y a esos instintos agresivos que nos impulsan a cambiar el mundo y tratar de mejorarlo», aseguró el actor en una entrevista con Efe con motivo del estreno mundial de «Assassins Creed», la adaptación al cine del famoso videojuego de Ubisoft.
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— Assassin’s Creed (@assassinscreed) 10 de diciembre de 2016
La película explora la guerra que durante siglos se libró entre la orden de los templarios, que querían instaurar la paz mediante la opresión y el control de la voluntad de las personas, y el credo de los asesinos, una sociedad secreta que luchó en defensa del libre pensamiento y el progreso de nuevas ideas.
«Si tuviera que escoger (entre ambas ideologías), estaría del lado de los asesinos», afirmó Irons. «No me gustaría convertirme en un zombi», agregó a modo de metáfora, en referencia a aquellos que no siguen su voluntad individual.
Lo más desafiante
El ganador de un Óscar por «El misterio Von Bulow» (1990), que interpreta en este filme a Alan Rikki -líder de la orden de los templarios-, explicó que lo más desafiante para él fue descubrir cómo encajaba su personaje en esa historia «tan compleja» y moralmente ambigua que se desarrolla en la época de la Inquisición Española.
«El guión fue difícil de llevar a cabo porque cambiaba constantemente y sobre la marcha (…) Pero me gustó hacer el papel de Rikki, fue interesante y acertado para mí», declaró el actor.
Irons, de 68 años, definió la película, que se estrena en Estados Unidos el próximo 21 de diciembre como una historia de aventuras que invita a «cuestionarse muchas cosas acerca de la vida moderna», y se mostró convencido de que «atrapará» al público de todas las edades.
Una de las tramas centrales de «Assassins Creed» consiste en la posibilidad de viajar al pasado a través de una máquina que decodifica la memoria genética de las personas y permite revivir acontecimientos de la vida de sus ancestros. «Nuestros patrones de ADN son similares a los de nuestros antepasados, por lo que nuestro comportamiento, de alguna forma, también lo es», explicó Irons, quien cree que esa avanzada tecnología podría llegar a hacerse realidad en el futuro.
El actor destacó también el reparto de primer nivel con el que cuenta el filme, en el que figuran Michael Fassbender, Marion Cotillard, Michael K. Williams y Ariane Labed. «Cuando trabajas con buenos actores, siempre es todo más fácil», añadió el británico al respecto.
