Fernando Guzman Cuadra

Fernando Guzmán, ex presidente de Asomif y presidente de Fundemi. LAPRENSA/Roberto Fonseca

“Todavía tengo mucha caña que moler”

Fernando Guzmán Cuadra actualmente preside la Fundación para el Desarrollo de la Micro Empresa (Fudemi) y tras casi 25 años, vinculado al mundo de las microfinanzas, en septiembre pasado fue galardonado como empresario del año de ese sector.

Haber sido educado bajo los principios jesuitas lo empujó a apoyar las causas sociales de su época. Su primer acercamiento con la política fue en los años setenta. Ejerció la función pública en dos gobiernos distintos, pero luego se dispuso a buscar sentido a su vida más allá del beneficio personal, y para sorpresa de él mismo, terminó siendo “banquero” como en sus juegos de niño al imitar el trabajo de su padre, Humberto Guzmán, en la gerencia del Banco de América.

Al graduarse de bachiller Fernando Guzmán Cuadra ingresó al seminario, pero cuatro años después, al descubrir que esa no era su vocación, lo abandonó. Posteriormente se casó con Nina María Lacayo, con quien procreó cuatro hijas (Andrea, Fernanda, Alejandra y Daniela), que le han dado seis nietos. Tampoco ejerció la licenciatura en Filosofía y Humanidades que obtuvo en la Universidad Católica de Quito, en Ecuador. Son los estudios de Economía que realizó en la Universidad de Texas, Estados Unidos, los que han sustentado su carrera profesional.

Guzmán Cuadra fue presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) y actualmente preside entre otras empresas, la Fundación para el Desarrollo de la Micro Empresa (Fudemi) y tras casi 25 años, vinculado al mundo de las microfinanzas, en septiembre pasado fue galardonado como empresario del año de ese sector.

Asegura que el deseo de promover la justicia social, inspirada en la doctrina social de la iglesia, ha sido el motor de su vida, pero no se considera un hombre religioso. Simplemente un hombre de fe que sintetiza su modo de vida en no hacer ni querer para los demás lo que no quiere para él, práctica que considera totalmente compatible con el rol de empresario.

Managua 28 de Noviembre del 2016, Fernando Guzman, ex presidente de Asomif y presidente de Fundemi.

¿Cuál fue su aporte en la política?

Mi primer acercamiento con la política fue a través de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (Q.E.P.D.), cuando regresé de estudiar de Estados Unidos. Como siempre tuve la inquietud de ser social, me inserto en ese movimiento… Por eso mi acercamiento con Antonio Lacayo, quien fue mi amigo desde que éramos niños y con doña Violeta Barrios de Chamorro durante el gobierno de ella, al que me incorporé en 1993 como ministro de Turismo, cargo que desempeñé hasta la conclusión del período. Pero antes había participado muy activamente en el primer gobierno sandinista de los años ochenta. Fui ministro de Industria y presidente del Banco Nacional, pero tenía muchas discusiones con algunas de las autoridades que en ese momento presidían el Gobierno, había muchas contradicciones por el tema del manejo económico, incluso tuve una discusión pública con algunos de ellos, porque siendo presidente del Banco me oponía a la condonación de las deudas que promovían las autoridades y como tenía menos peso político, salí perdiendo y me fui a ser embajador de Nicaragua en Argentina y en 1989 volví al país y ya no regresé al gobierno.

Desde su experiencia como presidente del Banco Nacional ¿considera que la ausencia de esta institución ha incidido en el estancamiento del sector agropecuario?

No se le puede echar toda la culpa a eso. La ausencia de un banco de fomento no es lo que ha frenado en desarrollo del sector productivo, pero sí te puedo decir que ese Banco Nacional que había nacido muchos años antes que yo lo presidiera, cuando ya empezaba a tener problemas porque comenzó a fallar la disciplina financiera que fue lo que hizo mucho daño a la economía de Nicaragua en los años ochenta… Y aunque en la época de Somoza mucho se le criticaba por los abusos que se cometían, al margen de los problemas los creadores de ese banco hicieron un excelente trabajo y definitivamente apoyaba muchísimo al sector agropecuario y desde su cierre hasta ahora no hay nada parecido, nada que ver con los esfuerzos que se han hecho. Si tuviéramos un banco de esa naturaleza muy posiblemente haría una diferencia en el sector agropecuario.

¿Mantiene ese vínculo con el partido de gobierno?

No. Políticamente ese vínculo se rompió desde 1989 cuando concluyó mi actividad como embajador y luego me integro al gobierno de doña Violeta, que creía y sigo creyendo que la propuesta política que presentó con Antonio Lacayo a la cabeza era lo que el país necesitaba y necesita. La propuesta de ese gobierno fue darle a Nicaragua paz y una ruta económica, la apertura a una modernización democrática a este país, que si hubiera seguido por ese camino ahora sería un éxito, independientemente de que existan dudas en torno a algunas cosas que pasaron. Pero la realidad es que el país pasó de la guerra a la paz, de una economía planificada a una economía abierta de mercado y de un gobierno autoritario al gobierno más democrático que ha tenido el país, en términos de apertura y de respeto a los derechos. Fallaron muchas cosas, quizás, pero antes de ese Gobierno nos matábamos unos a otros y ahora todos comemos en la misma mesa.

Managua 28 de Noviembre del 2016, Fernando Guzman, ex presidente de Asomif y presidente de Fundemi

¿Cómo pasa de la política a las microfinanzas?

Es una excelente forma de contribuir al desarrollo de la economía del país, pero con inclusión de los sectores más pobres y necesitados. En 1992 fui invitado por el responsable del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) a conformar una institución microfinanciera para contribuir a la generación de autoempleo en la época en que se daba un reordenamiento de la economía nacional y había mucha necesidad por el desempleo generado con la reducción del Estado y de las fuerzas militares. Entonces en 1992 se formó Fudemi, pero al integrarme al gobierno de doña Violeta la dejé ahí y fue hasta 1997, al concluir ese periodo presidencial, que la retomamos.

Esta ha sido una actividad a la que no me había dedicado por completo, ya que a la vez estaba en otros negocios, hasta que a partir del 2005 decidí tomarla en serio y comenzamos a crecer, pero ahí nomás nos cayó el movimiento de los No Pago y tuvimos que frenar la actividad y luego nos afectó la crisis internacional y después de ese período se ha venido recuperando.

¿Cuál es el momento más difícil que ha enfrentado en las microfinanzas?

Definitivamente el movimiento de los No Pago afectó a toda la industria y al sector financiero en general, y por ende al país. De hecho varias financieras desaparecieron y algunas no se han podido recuperar todavía de los efectos negativos de ese periodo. Nosotros logramos superar esa época reduciendo nuestras operaciones y garantizando un manejo eficiente del flujo y un mayor cuidado en la gestión del riesgo crediticio, además de nuevos aportes de recursos de parte de los directores de la institución.

¿Qué metas le falta por alcanzar?

Siempre he visto la vida como una búsqueda permanente de varios objetivos, y creo que siempre se puede ir más allá de donde hemos logrado llegar… En el futuro me interesa apoyar el desarrollo de una nueva generación de dirigentes de Asomif, para que el gremio se consolide como un sector clave para el desarrollo del país y en su capacidad de aportar al mejoramiento de los sectores pobres del país, con inclusión social y equidad de género.

También quiero contribuir a la estabilidad definitiva de varias empresas que hemos conformado desde el gremio y que dan servicios complementarios a las actividades propias de las microfinanzas, tales como microseguros, central de riesgos, intermediación de fondos de segundo piso y desarrollo de sistemas operativos.

Además, estoy buscando cómo preparar, y más que preparar, empujar las condiciones para garantizar la continuidad del negocio y esa sucesión en un futuro no tan inmediato, porque todavía tengo mucha caña que moler, pero ya es hora de ir trabajando en esa dirección, internamente en la estructura de la organización, también estamos incorporando gente nueva y capacitando al personal y activando las suplencias dentro de la directiva de la organización a todos los niveles. Y en el plano personal el único pendiente es casar a mi última hija, que de hecho se casa el próximo año y cerraré ese ciclo para concentrarme con mi esposa en programar nuestro futuro.

Fernando Guzmán Cuadra, ex presidente de Asomif y presidente de Fundemi

Está demostrado que el desarrollo de esa base, de pequeñas empresas, no se puede lograr si no tienen la atención exclusiva de un sector financiero como el nuestro, ya que la banca no tiene la capacidad de atenderlos, porque son dos mundos diferentes, no es lo mismo atender a un gran empresario que a un micro”. Fernando Guzmán Cuadra, presidente de Fudemi

Economía Asomif entrevista archivo

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