Este jueves, Emily Blunt llegó a los cines con La chica del tren, la adaptación cinematográfica de la famosa novela homónima.
La actriz –quien encarna a Rachel– dijo a la revista Luz que “espero que La chica del tren ayude a demostrar que no solo hay que hacer películas para varones adolescentes y que las mujeres tenemos mucho para decir. De todas formas, yo siempre fui más partidaria del hacer que del hablar. Apoyemos este nuevo lugar de la mujer con trabajo”.
Cuenta que durante el rodaje se convirtió en la reina de las minisiestas. “Apenas escuchaba el grito tenemos diez minutos, corría a dormir”. Y es que durante la grabación ella estaba en el primer trimestre de embarazo.
“Con tantas películas, las mujeres se aferran a lo que un hombre considera un ideal femenino”, declaró Blunt, en entrevista con The Hollywood Reporter.
Reveló que se sintió intimidada a la hora de aceptar el proyecto, debido a las diferencias que tiene con el personaje: “Es muy ajeno a cómo opero y a cómo es mi vida, y a cómo me siento acerca del mundo”, comentó. “Esta película, por encima de cualquiera de las otras que he hecho, creo que representa el derecho de las mujeres a ser malas, erróneas y equivocadas”, agregó.
Entre los nuevos planes de esta actriz está el protagonizar el retorno de Mary Poppins.
