Los sindicalistas de un hospital cercano a la capital salvadoreña se declararon este miércoles 19 de octubre en huelga y al menos otros 12 sanatorios han reducido sus labores como medida de presión para que el Gobierno les incremente en un ocho por ciento su salario para 2017.
La huelga y “las protestas que se están dando a nivel nacional son porque la ministra de Salud (Violeta Menjívar) nos está violando el derecho al escalafón y eso no lo podemos permitir”, dijo a Acan-Efe Fernando Rivas, del sindicato de trabajadores del hospital Zacamil norte.
La Ley del Escalafón del sector salud de 1994 estipula un incremento anual del ocho por ciento para más de 28,000 empleados, que para el 2017 ascendería a unos 28 millones de dólares.
Rivas detalló que las únicas áreas del hospital Zacamil que están funcionando son la emergencia, hospitalización y entrega de medicamentos.
Pago parcial
Detalló que al menos 12 hospitales más y 50 unidades de salud han reducido los servicios, principalmente el de consultas.
“Esperamos que este día la ministra tome acuerdo con todos los sindicatos” para detener las medidas de presión, concluyó.
El Gobierno ha propuesto a los sindicatos pagar el escalafón solo a los empleados que ganan menos de 1,500 dólares, el 85 por ciento de la planta, pero los sindicalistas se han opuestos a esta alternativa.
Rigoberto Castellón, empleado administrativo del mismo hospital, aseguró a Acan-Efe que “no estamos dispuestos” a que se aumente solo a una parte porque el escalafón “es una ley que tienen que cumplir tal y cómo está”.
En 2018 “se podrían ver las alternativas y opciones” para “llegar a un acuerdo”, acotó Castellón.
Reducción de labores
Según el Ministerio de Salud (MINSAL), en los últimos días se han dejado de prestar aproximadamente 30 “servicios de salud”, entre consultas, cirugías, exámenes y otros.
Los sindicatos llevan varios días con la “reducción de labores”, pero el Zacamil es el primero que declara formalmente una huelga, y los tribunales laborales han declarado ilegales las medidas en 11 hospitales.
Acan-efe constató que el hospital Zacamil y el sanatorio de niños Benjamín Bloom están custodiados por la Policía Nacional Civil, cuando lo habitual es que lo estén por guardas de seguridad de empresas privadas.
El pasado 17 de octubre, los sindicalistas denunciaron que el Gobierno está utilizando a la Policía para “amedrentarlos” y pidieron a la Fiscalía investigar las “agresiones” que han sufrido por parte de “grupos de choque” afines al oficialismo.
El Ejecutivo de Salvador Sánchez Cerén sostiene que la suspensión de labores en los centros de sanidad “violenta el derecho humano a la salud y somete a graves riesgos”.