A falta de una industria textil, moda o estilo que defina cómo vestir adecuadamente en nuestro país y en el resto de Centroamérica, el consumidor se aferra exclusivamente a las opciones que ofrece la moda internacional, misma que marca firmemente la tendencia de cada temporada y llega a países donde su clima no es apto para los materiales de esas nuevas modas. A pesar de esto esas prendas son vendidas y usadas. Ahora que llegamos al cierre del año, comenzará a ver en las tiendas prendas de cuero y cuerina, telas de terciopelo o parecidas, imitaciones de seda o corduroy, todos textiles que se deben usar en ambientes climatizados o en diseños que dejen descubierta parte del cuerpo, como por ejemplo un vestido de tirantes o de hombros al descubierto, cortos o a la rodilla, chalecos o blusas con poca tela.
Por la noche y en ambientes frescos, estará bien vestida con esas telas, o combinadas con otras más frescas para asegurarse de hacer el balance y que no sude por llevar una tela inadecuada. Un ejemplo de esto es llevar una falda de cuero o imitación con una blusa lencera de tirantes y fresca, o un vestido de velvet de tirantes, corto y de corte holgado para que no esté demasiado pegado a la piel.
El velvet es una de las telas que más veremos como propuesta para fiestas y eventos sociales en las próximas fechas. Evite blusas cuello de tortuga, mangas largas, vestidos largos, o diseños que tapan mucho el cuerpo o muy ajustados, ya que estos son para llevar en climas de baja temperatura.
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