Las madres de tres policías, de cinco acusados y declarados culpables la semana pasada por integrar una supuesta banda de asaltantes, denunciaron en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), un supuesto montaje para inculparlos.
En la relación de hechos que hizo la Fiscalía durante el proceso judicial indica que a inicios de enero del presente año Inteligencia Policial «inició investigación secreta», debido a que Asuntos Internos de la Policía había recibido denuncias las que enumera desde el 15 de noviembre de 2015 , en las que las víctimas mencionan que policías en grupos de cuatro a seis, vestidos de uniformes del grupo de Los Dantos, y chip policial hacían retenes en la vía pública y detenían vehículos y motocicletas «para una vez que el ciudadano víctima se detenía, le solicitaban sus documentos y durante la requisa se apoderaban del dinero y otros objetos de valor».
Sin embargo, Elízabeth de los Ángeles Santamaría, madre del policía Marvin Enrique Pérez Santamaría y Suyén Quintero, madre de Jorge Luis e Iveth López Quintero, denunciaron en la CPDH, que sus hijos fueron sometidos a supuestas torturas en El Chipote, para que aceptaran la participación en una banda de asaltantes. Sin embargo, ninguna de las dos denunciantes pudo precisar el trasfondo de estos hechos anómalos.
Quintero menciona que en el caso de su hija, esta fue involucrada junto a su hermano, en represalia porque anteriormente ella se negó a plantar droga en un operativo.
Una más de la policía
El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, recordó que esa organización ha denunciando el creciente deterioro en la actuación policial. Y recordó denuncias pasadas, como la del ex comisionado Saromar Reyes que refirió que en algunos casos en esa institución se plantaban pruebas.
«Denuncias como la que ellas están haciendo confirman lo denunciado por este comisionado… nuestra preocupación es que cada vez están saliendo más elementos que nos están diciendo eso», dijo Cuevas.
Madres de tres de cinco policías implicados por integrar una supuesta banda delictiva, denunciaron en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que sus hijos fueron procesados bajo actuaciones anómalas por parte de la Policía.
Sin embargo, aseguran que sus respectivos jefes inmediatos deben contar con las respectivas bitácoras que indican donde estaba asignado cada uno de ellos, en la fecha de la ejecución del presunto robo perpetrado en carretera vieja a León, sector de Chiquilistagua.
Señalan que el judicial de la causa nunca envió oficio para que esa información fuese remitida al tribunal pese a que así lo solicitaron los defensores. Les llama la atención que la persona que aparece como víctima en el caso, presentó denuncia ante Asuntos Internos de la Policía Nacional en contra de los cinco policías, casi dos meses después de ocurrido el asalto.
El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, recordó que esa organización ha venido denunciando el creciente deterioro en el actuar policial.
Recordó denuncias pasadas, como la del ex comisionado Saromar Reyes que refirió que en algunos casos en esa institución se plantaban pruebas.