El dolor no es una enfermedad específica, pero provoca tanto o más temor en los pacientes.
Especialistas médicos afirman que el dolor es una experiencia sensorial o emocional desagradable, asociada a un daño tisular real o potencial, según la definición propuesta por la Asociación Internacional de Estudio del Dolor (IASP).
Si el dolor no desaparece en seis meses, puede convertirse en una enfermedad crónica, por lo que necesita un planteamiento multidisplinar con un programa específico para el tratamiento físico y psicológico.
De la mano de un psicólogo
“Hay pacientes que hacen un planteamiento catastrofista y piensan que su vida se ha derruido por completo, y otros muestran capacidad para afrontar esta nueva situación por sí solos”, asegura José Luis de la Calle, coordinador de la Unidad del Dolor del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
Por esta razón, es muy importante que un psicólogo forme parte de estas unidades específicas para ayudar a los pacientes a afrontarlo en positivo.
Además de los fármacos, existen otros procedimientos llamados “intervencionistas”, como los bloqueos nerviosos y de estructuras musculares, las técnicas de radiofrecuencia y neuromodulación y la estimulación medular.
De la Calle se ha mostrado “poco amigo” de las terapias alternativas a los fármacos y advierte que programas como el taichí, yoga o pilates son excelentes para muchos pacientes, siempre que estén integrados de forma conjunta en el tratamiento del dolor.
Los especialistas llevan años reclamando el reconocimiento de las estructuras y de la formación y capacitación específica en el ámbito del dolor, uno de los últimos sectores que se ha incorporado a la medicina como área de especialización.
Ha habido avances en el tratamiento apoyados en la tecnología y, particularmente, en el desarrollo de las técnicas de neuromodulación.
Nutrición
También desde la alimentación se aborda el dolor. La nutricionista Anabel Aragón afirma que “un desequilibrio de los horarios en nuestras comidas puede repercutir en dolores de cabeza, gastritis y aumento del peso corporal, entre otras cosas”.
Algunos dolores pueden deberse a un exceso o carencia de determinados nutrientes.
Tal y como señala la nutricionista, si bien el dolor de cabeza no siempre está relacionado con alimentos específicos, las migrañas pueden desencadenarse ante determinadas sustancias.