En nuestro editorial de la semana pasada expresamos nuestro objetivo de trabajar por una mayor gobernabilidad democrática, que permita la transformación profunda y duradera del sistema político institucional, así como realizar propuestas de reformas estructurales que nos sitúen en una ruta de desarrollo económico sostenible e irreversible.
La Agenda Cosep 2020 desarrolla un capítulo que se denomina Principios Democráticos en donde desarrollamos nuestra visión (Decálogo de principios) sobre el sistema político que se requiere para fortalecer la democracia representativa, el pluralismo político y la división de poderes.
En una segunda parte, la agenda desarrolla cinco ejes estratégicos priorizados: financiamiento, gestión pública y facilitación, infraestructura y servicios, sistema educativo y formación del talento humano e innovación en la gestión empresarial.
Las acciones pragmáticas propuestas, creemos son realistas y focalizadas y han sido producto del trabajo conjunto, entre otros, con líderes gremiales, empresarios y académicos.
En adición al impacto sobre el desarrollo empresarial, estas acciones pretenden incidir favorablemente en la formalidad de la economía de Nicaragua y apuestan a reducir los costos y aumentar los beneficios asociados a la formalidad, de manera que la formalización de la economía constituye una especie de eje transversal de la Agenda Cosep 2020.
Con lo anterior, no solo buscamos que se contribuya a la equidad para quienes generan empleos de calidad y pagan sus impuestos, sino que también se aporte al dinamismo de los segmentos empresariales emergentes, quienes se beneficiarían de la formalidad mediante mejores oportunidades para acceder a financiamiento, capacitación a sus colaboradores, incorporación de tecnología y el establecimiento de vínculos con el mercado, entre otros elementos.
Esta Agenda contribuirá al fortalecimiento del diálogo con el sector público y la academia, pero también sumando otros sectores y poniendo el foco en nuevos desafíos, en donde se requiere la voz del sector privado organizado en beneficio de todos.
Nuestra propuesta parte de la plena convicción que el desarrollo empresarial requiere de un entorno de negocios apropiado. Es por ello, que esta agenda no es sectorial, sino que ha sido estructurada por ejes temáticos que resultaron de los obstáculos planteados por los 2,539 empresarios encuestados.
Por un lado, se destaca un universo de empresas micro y pequeñas no formales, las cuales por su tamaño y capital humano limitado frecuentemente enfrentan retos para acceder a capital y tecnología, para así mejorar su productividad. De ahí que una de las vertientes de la Agenda Cosep 2020 es abrir caminos para el crecimiento empresarial para este segmento.
Por otro lado, se identifica un universo de empresas medianas y grandes, las cuales, si bien se diferencian por su tamaño, enfrentan otros desafíos. Los obstáculos que enfrentan incluyen la burocracia excesiva en la interacción con las autoridades gubernamentales y a la búsqueda y formación de talento humano, entre otros. Y ambos segmentos enfrentan en común una serie de retos, como por ejemplo los altos costos de la energía.
El sistema financiero goza de un buen nivel de solvencia y rentabilidad en años recientes. Sin embargo, el nivel de utilización de los servicios financieros es bajo debido a una serie de factores que limitan un financiamiento más eficiente de las empresas del país entre otros, el alto número de requisitos, la falta de garantías adecuadas así como la falta de estados financieros formales y auditados que son requisitos indispensables para evaluar las solicitudes de financiamiento.
El desarrollo de oportunidades de inversión, desarrollo empresarial, competitividad y creación de empleo están vinculados estrechamente al aumento de la infraestructura, siendo el reto mantener una visión de mejorar permanentemente el capital productivo del país a través de infraestructuras adecuadas.
Para el tema de la tramitología, tenemos el reto del desempeño del sector público en desarrollar una cultura de la facilitación.
Además, trabajaremos para enfrentar el rezago en temas de innovación, cruciales para la economía del mañana.
También consideramos pertinente tomar en cuenta la participación de nuestro país en la región y en el mundo. Por ello se contempla la creación de un equipo especializado que genere un plan de acción específico para la mejora de los indicadores internacionales de competitividad.
La propuesta parte de la premisa de que instituciones públicas, empresa privada, organizaciones políticas, sociedad civil y ciudadanía, entendamos que nos encontramos debidamente correlacionados, que nos complementamos recíprocamente y que cada uno debemos ejercer un rol en aras del interés común; siendo nuestro objetivo particular desde Cosep, contribuir con esta propuesta a construir una Nicaragua más prospera y democrática.
EL AUTOR ES PRESIDENTE DEL COSEP.