Después de 20 minutos de reflexión y con expediente judicial en mano, el procesado Pablo Enrique Gómez decidió admitir que había robado, violado y asesinado a la joven universitaria Anielka Raquel Espinosa en los cañaverales de Villa El Carmen, el pasado 6 de julio.
El procesado abría el expediente una y otra vez, releía el contenido de las hojas, mientras la fiscal Eyra Jirón y el juez Edén Aguilar, aguardaban en la sala, el inicio del juicio. Finalmente el procesado Gómez comunicó a su defensora Adriana Obando que admitiría los hechos acusado por el Ministerio Público.
Una de las características de la admisión de hechos es que el acusado debe aceptar todo cuanto puso la Fiscalía en la relación de hechos, pues no existen admisiones a medias.
La aceptación de los hechos narrados en la acusación, la hizo frente al juez Edén Aguilar, titular del Juzgado Tercero Especializado en Violencia de Managua, quien revisó la legalidad de la misma como es el hecho de admitir sin presión, es decir de libre y espontánea voluntad.
“Sí acepto”, fue la respuesta simple y sin adornos que dio Pablo Gómez al judicial.
Los hechos que el procesado aceptó relatan que el día 6 de julio, a eso de las 12:30 del mediodía, el acusado hizo parada a la víctima, quien conducía una mototaxi (caponera) con la que prestaba servicio de transporte, sobre la vía pública. Este llevaba una bolsa de gabacha con una botella de cerveza y un mecate color naranja, con intenciones de asaltar a cualquier persona.
LOS HECHOS
“Vio a la víctima sola y vulnerable, por eso le pidió que lo llevara a la comarca Buenos Aires, ubicada en el kilómetro 39 de la carretera a Montelimar entrada a la finca Waterloo, un kilómetro al oeste. El acusado, aprovechándose de las condiciones del lugar solitario y despoblado, rodeado de cañaverales, sacó el mecate y lo colocó alrededor del cuello de la víctima y lo haló fuertemente hacia atrás tratando de asfixiarla”, relató la fiscal Eyra Jirón, especializada en Violencia de Género, en su momento.
La víctima trató de defenderse arañando a su agresor en el cuello, pero este logró someterla y arrastrarla hacia el cañaveral, donde la empezó a golpear con los puños en la cara, sacó la botella de cerveza de la bolsa y la golpeó con esta hasta quebrarla y con uno de los vidrios le provocó una herida en el cuello. Luego la violó y le robó tres celulares, dejándola abandonada hasta desangrarse.
El judicial hizo la clausura anticipada del juicio y quedó pendiente de la lectura de sentencia.

FISCALÍA PIDE PENAS MÁXIMAS
El juez Edén Aguilar, titular del Juzgado Tercero Especializado en Violencia de Managua, después de dar legalidad a la admisión de hechos, pasó al debate de la pena, donde el Ministerio Público pidió penas máximas por cada delito, excepto por el de violación, porque consideró que existen agravantes como la alevosía y la saña, por la forma en que la asesino y la dejó desangrarse.
Por asesinato pidió 30 años de prisión, 12 años por violación y 7 por robo agravado.
Mientras la defensora pública, Adriana Obando, pidió 20 años de prisión por asesinato, argumentando como atenuante la admisión de hechos y la falta de antecedentes penales, 12 por violación y 4 por robo agravado.
Entre los elementos de prueba propuestos por la Fiscalía estaban análisis de semen, sangre, tejido humano encontrado en las uñas de la víctima, así como un exudado vaginal, que coinciden con el perfil genético, en un 99.9 por ciento, del acusado.
49 años de cárcel es la suma de todas las penas solicitadas por el Ministerio Público contra Pablo Enrique Gómez, procesado por asesinato, violación y robo agravado, en perjuicio de Anielka Espinoza.
La juez dictará sentencia en los próximos días.
