Las viviendas de los pobladores afectados con el proyecto hidroeléctrico Tumarín serán construidas por la empresa Centrales Hidroeléctrica de Nicaragua (CHN) en el margen izquierdo norte del Río Grande de Matagalpa, esta decisión no fue grata para muchos que habían solicitado que las casas se hicieran en el sur.
Carlos Morales, uno de los pobladores manifestó que cuando CHN eligió la zona para construir las casas levantó un listado de firmas, pero desde que se comenzó ese proceso hubo manipulación para que las familias decidieran quedar al norte.
CHN informó a medios oficialistas que la decisión de construir las casas en el margen izquierdo norte fue tomada con la aprobación del 82 por ciento de la población que firmó el acuerdo.
“A veces no cuentan las cosas a como son, porque la realidad es otra. Nosotros somos alrededor del 45 familias y 60 productores que habíamos solicitado que nos ubicaran en el margen sur, porque es una zona de comercio, pero ellos dicen que la mayoría decidió irse al norte pero en realidad se manipuló a la gente para que eligiera esa zona, porque ahí es desolado y lo que quieren es llenar ese espacio”, dijo Morales.
Los representantes de CHN prometieron a mediados de agosto, que a inicios del próximo año comenzaría la construcción del Nuevo Apawás, donde se invertirá 31 millones de dólares.
CHN informó que los accesos al nuevo pueblo serán por tierra con la construcción de la carretera para conectar directamente con San Pedro del Norte y por agua para conectar al poblado con Karawala, Bluefields y el Rama.
INDEMNIZACIÓN
El 23 de abril del año pasado, Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) encargadas de desarrollar el proyecto Tumarín, informaron que habían indemnizado a los pobladores de Apawás, en lo que se había invertido 16.04 millones de dólares. En total la empresa compró un área de 200 mil metros cuadrados, donde sería afectado por el proyecto.
Los pobladores desde el año pasado estaban exigiendo a CHN que cumpliera con lo que se había establecido en el contrato, que después de indemnizar a la población, les construirían sus casas en las comunidades El Naranjo y San Miguelito.