Venezuela
Ramón Maldonado García

Pontífice San Pío X

Durante la tercera semana del mes de agosto de cada año, se recuerda a ese gran pontífice San Pío X, Giuseppe Melchiorre Sarto, quien  vino al mundo el 2 de junio de 1835 en Riese, Italia.
Durante fue monaguillo, les decía a sus padres una frase que reiteraba con frecuencia: “Quiero ser sacerdote”. En 1850 ingresó al seminario de Padua y fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1858.

En 1893, León XIII le concedió el capelo cardenalicio y lo trasladó a Venecia. En ningún momento cambió su modo de ser: siempre sencillo, humilde, ejemplar en cuanto a la caridad. Cuando S.S. León XIII muere el 20 de julio de 1903, el cardenal Giuseppe Sarto sería el nuevo elegido por el Espíritu Santo para guiar la barca de Pedro.

Al tercer día de cónclave ninguno de los cardenales alcanzaba la mayoría necesaria para su elección, el cardenal Sarto hizo lo imposible por convencer a los cardenales electores para que no lo tomasen en cuenta para semejante responsabilidad. Pero fue electo sumo pontífice de la Iglesia católica.

Él aceptó y pronunció estas palabras: “Acepto el pontificado como una cruz. Y porque los papas que han sufrido por la Iglesia en los últimos tiempos se llamaron Pío, escojo este nombre”. Su más hondo anhelo quedaría expresado en la frase de instaurarlo todo en Cristo: “Omnia instaurare in Christo”.

En ese sentido su primera encíclica nos da la idea de lo que el santo papa buscaría desarrollar a lo largo de su pontificado: E supremi apostolatus cátedra… eran las primeras palabras de esta “encíclica programática”.

Él se preocupaba por la santidad de todos los miembros de la Iglesia, por lo que impulsó reformas al interior de la misma. Por eso actuó con firmeza ante el modernismo, y en ese sentido hizo la publicación del decreto Lamentabili en julio de 1907.
Cuando fue obispo de Mantua se manifestó como un jurista de peso publicando diversos artículos sobre la materia. En Venecia, como Patriarca, fundó en esa diócesis una Facultad de Derecho.

Fue gran impulsor en la difusión del Evangelio de Jesucristo. Hizo reformas de la curia romana, fundó el Pontificio Instituto Bíblico en Roma en 1909 y dio inicio a la publicación de la llamada Acta Apostolicae Sedis (1909), que aún hoy es la publicación oficial que trae los documentos pontificios.

El 2 de agosto de 1914, días antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, el santo padre en un escrito dirigido a los católicos del mundo hizo un llamado a dirigir los ojos a Cristo el Señor, Príncipe de la Paz, y a suplicarle insistentemente por la paz mundial.
Pero su muerte el 20 de agosto de 1914 le impidió concluir su obra y colmar sus deseos. Pero vino el reconocimiento de Dios y del mundo católico, y el 14 de febrero de 1923 se introducía su causa de beatificación. Proceso que duró hasta el 12 de febrero de 1951. Y el 29 de mayo de 1954 S.S. Pío X fue elevado a los altares.

San Pío X se recuerda cada 20 de agosto en el mundo católico. En Managua sus feligreses le recuerdan con actos litúrgicos en la parroquia que lleva su nombre en el barrio Bello Horizonte. Hoy más que nunca San Pío X debe ayudar a este pueblo a eliminar las luchas y rencores entre los nicaragüenses, para instaurarlo todo en Cristo y alcanzar la estabilidad de esta nación a través del entendimiento entre gobernantes y gobernados.

El autor es médico.  

COMENTARIOS

  1. Agradecido
    Hace 10 años

    ¡Qué alegría hallarse un artículo edificante en el periódico! ¡Gracias, doctor!

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