Parte de los integrantes del equipo de Román González en Big Bear. LAPRENSA/ CORTESÍA MARCOS CABALLERO

Marcos Caballero: Lo más duro en un campamento es la soledad

Hay situaciones complicadas dentro de la burbuja de la reconcentración, como levantarse a las 5:30 de la mañana todos los días y con el frío calando los huesos a más de 6,000 pies de altura, sudar al punto que los músculos y el desgaste conviertan al boxeador en un zombi,

Hay situaciones complicadas dentro de la burbuja de la reconcentración, como levantarse a las 5:30 de la mañana todos los días y con el frío calando los huesos a más de 6,000 pies de altura, sudar al punto que los músculos y el desgaste conviertan al boxeador en un zombi, soportar el castigo constante y hacer las rectificaciones con los sparrings, pero hay algo que golpea más y es a nivel psicológico, como es “la soledad”.

Marcos Caballero es un entrenador respetado, padre de Randy y Rommel Caballero y actualmente vive junto a Román “Chocolatito” González en Big Bear, California. Caballero al hablar saca de su sombrero las experiencias de grandes entrenamientos en los cuales ha estado y valora el de Román como uno de élite. “Todo marcha bien, los sparring hacen su trabajo, Román se entrega a todo vapor, este campamento es mejor al que tuvo contra Edgar Sosa. Aquí hay mucha profesionalización”, indica.

Sin embargo, siempre existen momentos difíciles dentro del ciclo del adiestramiento, no es fácil abandonarlo todo por satisfacer a una nación y al mundo boxístico pendiente de cualquier error del mejor. “Lo más duro en un campamento es la soledad. A todos los boxeadores les cuesta eso, estar alejado de la familia. Por ejemplo, ‘Chocolatito’ es un peleador increíble y ha cumplido con exactitud todo lo que se le manda hacer por parte de su entrenador, pero estar recluido como lo hace es algo que todos deben valorar, se entrega al máximo”, explicó Caballero.

“Chocolatito” es otro boxeador cuando está alejado de su ambiente, es callado al punto que parece estar en una ceremonia en El Vaticano, habla solo cuando quiere solicitar una cosa y a veces se le ocurre repentinamente iniciar una conversación. Vive encerrado en su cuarto, afrontando su calvario que es el adiestramiento con orgullo, mira vídeos y por las noches comparte algún punto de vista, así estuvo en Costa Rica y todos los que han visto su grado de mentalización coinciden en que su enfoque ha sido siempre así.

“Román está muy fuerte”, repite Caballero, mientras González soporta el grado de sacrificio que decidió tomar para hacer historia y ganar el cuarto título.

EL PESO

Román “Chocolatito” González se mantiene en el margen de las 123-124 libras a casi tres semanas de su combate por el cetro de las 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Los hijos de Marcos Caballero como Randy y Rommel han sido de gran valor a la hora de hacer sparring, tienen nivel y sus características aportan a Román.

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COMENTARIOS

  1. SISTEMAS MB
    Hace 10 años

    Todo sacrificio trae consigo mucho éxito.

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