La final de la Copa Rexona universitaria fue como un estallido de un globo que tras el pinchazo surgió el drama, adrenalina y una voz al unísono de los participantes diciendo: ¡Eureka!
Ver a los jugadores de la UCA saltar mientras se abrazaban como aquellos familiares reencontrados, eran unos niños dentro del campeón disfrutando del júbilo de ser campeones, sentir al público con un nudo en la garganta, sentados en primera fila enfocados en la pantalla de la realidad de los penaltis, tirados a la suerte del destino, el grito de las muchachas de la UNAN Managua, con el cuerpo lleno de fulgor, colmadas de entusiasmo luego del zarpazo desde medio campo de la jovencita Dixi López, arrebatando la Copa a Farem Estelí, todo fue como un epílogo ensayado con anterioridad.
¡QUÉ INCERTIDUMBRE!
La incertidumbre movía sus caderas en Zona Deportiva, luego que la UCA tenía un pie en el cementerio, pero un centro fortuito de Ricardo Claros golpeó a uno de los defensores de la UdeM de León y se empató el partido de la final. 1-1, el tiro libre de Enrique Obando de los metropolitanos era solo historia. Posteriormente llegaron los penaltis y en la muerte súbita los nervios hicieron colapsar a David Vilchez, lanzó el balón frontal para que el arquero de la UCA lo detuviera y así subieran al trono.
¡DE DÓNDE SALIÓ!
Todavía el equipo Farem Estelí se pregunta de dónde salió esa patada mortífera de Dixi López, desde el medio campo la impactó en las redes para guiar a la UNAN a una difícil victoria.
López que estudia tercer año de Educación Física quiere ser una entrenadora, ha jugado en Primera División, pero por lo pronto celebra ser monarca y la figura de la final.
En otros resultados, el Rucfa se posicionó en el tercer lugar al derrotar 6-4 a la UCA en femenino, la muchacha arquera Cinthya Narváez cedió su imbatibilidad, mientras el tercer lugar masculino fue para la UCAN.


