En Barcelona 1992 se cumplió el sueño de ver a las estrellas de la NBA en los Juegos Olímpicos. Treinta y cuatro años después, los jugadores que militan en la mejor liga del mundo representan casi un tercio de los participantes en Río 2016.
Hasta un total de 46 jugadores de los 144 presentes en los Juegos Olímpicos, incluyendo los 12 del Dream Team, juegan en la NBA, cinco más que en Londres 2012.
Solo dos de los 12 equipos presentes en el torneo olímpico masculino no tienen ningún jugador de la NBA en sus filas: China y Venezuela, y esta última podría haber tenido uno, de haber viajado el base de los Brooklyn Nets, Greivis Vásquez, cuyo equipo le recomendó parar para recuperarse de una operación de tobillo.
El propio entrenador estadounidense, el laureado Mike Krzyzewski, recordaba al llegar a Brasil que tenía “el máximo respeto por el resto del mundo”. “Sabemos que hay grandes jugadores de baloncesto por todo el mundo: alrededor del 20 por ciento de la NBA es ahora internacional”, dijo entonces.
En 1992 el equipo formado por “Magic” Johnson, Michael Jordan o Larry Bird marcó una época cuya imagen repetida impulsó a muchas de las jóvenes figuras que ahora están en Río y que quieren también ser ejemplo.