El excanciller Francisco Aguirre Sacasa opinó que las acciones que el gobierno de Daniel Ortega ha tomado en los últimos meses, han puesto a Nicaragua en “la pantalla del radar mundial, pero de forma negativa para la imagen del país”.
Aguirre señala como fecha inicial de las controversias políticas que han llamado la atención en los últimos dos meses, el 4 de junio, durante el congreso del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cuando Ortega anunció que no habría observación internacional creíble en el país y llamó “sinvergüenzas” a los observadores electorales.
Así puso “punto y final al experimento nicaragüense con la democracia representativa que comenzó con la elección de doña Violeta (Chamorro) en 1990”, expresó Aguirre.
ORTEGA ELIMINÓ A SU RIVAL
El 8 de junio, el líder opositor Eduardo Montealegre fue despojado de la representación legal del Partido Liberal Independiente (PLI) en pleno proceso electoral.
En este mismo mes, se dio la orden de expulsar de Nicaragua a tres norteamericanos con pasaportes oficiales, más otras expulsiones de ciudadanos latinoamericanos sin justificación. Este 29 de julio, la Asamblea Nacional controlada por diputados orteguistas, ejecutó la destitución de 28 diputados opositores del PLI.
Según Aguirre, estas acciones “han despertado malestar en círculos de poder externos y dañado nuestro clima de inversiones, tanto para inversores nacionales como extranjeros”.
Los diputados fueron destituidos por no reconocer la sentencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que en junio le quitó la representación legal del PLI a Montealegre.
El PLI que encabezaba Montealegre participó en las elecciones generales de 2011, en las que obtuvo casi 779 mil votos, lo que posesionó al PLI como la segunda fuerza política del país y le adjudicaron 26 diputados en la Asamblea Nacional.
Las decisiones que desde junio vienen tomando la Corte Suprema de Justicia, el Consejo Supremo Electoral y la Asamblea Nacional, todos bajo el control de Ortega, en esencia eliminan la voluntad popular a favor de esos diputados, expresada en las urnas.
REACCIÓN EN REDES SOCIALES
Las reacciones en las redes sociales de personajes destacados, tanto nicaragüenses como extranjeros, prueban el interés a nivel internacional que tuvo la destitución de los legisladores.
“¡La falta de democracia en #Nicaragua, otra vez noticia en medios internacionales! ¡Qué pena!”, tuiteó el obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez, el viernes 29 de julio, día de la destitución de los diputados.
¡La falta de democracia en #Nicaragua, otra vez noticia en medios internacionales! ¡Qué pena! https://t.co/iXzJsgXSza vía @el_pais
— Silvio José Báez (@silviojbaez) 29 de julio de 2016
El diario español El País tituló: “Daniel Ortega asesta otro golpe al Parlamento y se hace con todo el poder en Nicaragua”.
“Ortega barre a sus opositores del Congreso y gana poder en Nicaragua”, tituló el diario costarricense La Nación.
También fue noticia destacada en The New York Times, El Faro de El Salvador, Telemundo Internacional, Semana de Colombia, El Universo de Ecuador.
“Para muchos, estos golpes parecen ser ilógicos e inconsistentes con lo que ven como el actuar pragmático que iba siguiendo el comandante Ortega desde que asumió la Presidencia en enero de 2007. Pero en realidad son una continuación, ciertamente menos sutil, de la visión que tiene Daniel de la política y que él nunca ha ocultado”.
El excanciller agregó que Ortega no cree en la democracia representativa, ni en el multipartidismo, ni en la separación de poderes ni en los otros elementos de la democracia liberal.
“Para Daniel, el modelo a seguir es un líder y un solo partido-gobierno para un pueblo”, agregó Aguirre intentando caracterizarlo.
LA VISIÓN DE EE.UU.
En julio, el informe sobre clima de inversiones en Nicaragua 2016, emitido por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, pone en relieve preocupaciones de ciudadanos estadounidenses relacionadas con la tenencia de la propiedad, el proyecto del Gran Canal Interoceánico y la debilidad de las instituciones nicaragüenses, especialmente “el poder judicial y las fuerzas policiales (que) han sido politizadas”.
El mes pasado también se conoció que 10 congresistas estadounidenses están impulsando un proyecto de ley que condiciona la inversión en Nicaragua, lo cual sería una respuesta a la falta de prácticas democráticas del Gobierno de Daniel Ortega, violaciones a los derechos humanos y la expulsión de funcionarios estadounidenses.