El pequeño poblado de Big Bear está a 40 kilómetros de San Bernardino, California, no tiene una gran población, según el último censo cayeron de 5,438 habitantes en el 2000 a 5,019 en el 2010, pero es un lugar donde llegan miles de turistas por una razón: la altura, esa que le está pasando factura a Román “Chocolatito” González, quien es a la fecha y no está ciento por ciento adaptado a ella, corriendo su tercera semana en ese campamento a pesar de haber marcado 126 libras.
Big Bear está a 6,752 metros sobre el nivel del mar, y por ese motivo es el lugar donde la mayoría de peleadores de gran nivel sacrifican semanas para desplegar durante 12 asaltos toda la furia contenida sin pausa, producto de las condiciones que traen de ese lugar. Históricamente han usado ese sitio Muhammad Ali, Shane Mosley, Oscar de la Hoya, Marco Antonio Barrera y Saúl “Canelo” Álvarez, entre otros campeones mundiales y leyendas que han escogido ese poblado.
Según el preparador físico de Román, Wilmer Hernández, “Chocolatito” se cansa rápido y a veces siente que pierde el oxígeno, pero es parte de la adaptación hacia el lugar. Román nunca había entrenado a esa altura y por eso tarda más su proceso de acoplamiento.
A Miguel Cotto le afectó de igual manera cuando se preparó para chocar ante Austin Trout, le dio hipoxia, que es la falta de oxígeno en el organismo por la altura, sin embargo se cree que promueve un mejor rendimiento en los atletas, pues el cuerpo tiene que esforzarse más para respirar y, eventualmente, para realizar movimientos.
“Román se ha visto bien en las dos sesiones de guanteo con los hermanos Caballero, el sábado hizo ocho asaltos otra vez, lo único que la presión de la altura lo golpea, pero va por buen camino”, concluyó su preparador físico.
LA COMIDA
La comida de Román “Chocolatito” González está siendo controlada por su entrenador Arnulfo Obando.
Román come mucho cereal y proteínas, también se le hace pescado, carne sin nada de grasa y muchas frutas para que pierda peso sin sufrir mucho.