Saturnino Cerrato, el reverendo que abandonó los caminos cristianos para hacer política partidaria, anunció ayer que negocia con otros partidos su posible candidatura presidencial para las próximas elecciones nacionales de noviembre.
“Yo no me he desmontado en mi objetivo, que es ser candidato presidencial. Desde un inicio lo dije y lo sigo manteniendo con firmeza”, aseguró Cerrato.
De acuerdo con el pastor evangélico, ya no pertenece más a la Coalición Nacional por la Democracia y reveló además que no es miembro del Partido Nueva Alianza Cristiana (Panac), opción partidaria con la que inició sus pasos en la política.
¿IRÁ CON ALN A LAS ELECCIONES DE NOVIEMBRE?
Aunque no quiso identificar a los partidos que lo han buscado para ser candidato presidencial, algunas fuentes cercanas a Cerrato sostienen que este podría ser el candidato por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
“Por ahora yo no puedo identificar a los partidos políticos, pero mi intención es ser candidato a la Presidencia”, sostiene Cerrato.
Señala que tiene calidad moral para ser considerado el mejor candidato presidencial de Nicaragua. “En este río revuelto político yo sigo siendo el mejor candidato para la Presidencia, por mis calidades morales y espirituales”, se jacta Cerrato.
CERRATO TIENE NUEVO PARTIDO POLÍTICO
Cerrato también presentó su nuevo proyecto político con el Partido de Restauración Nacional (PRN). “El PRN es nuestro nuevo proyecto político porque queremos incidir en la política de esta nación”, indicó.
Aseguró que tiene el apoyo de mucha gente en todo el país y que en su partido político tendrán cabida todos los pensamientos políticos, sociales y religiosos.
“Este es un partido político para todos los nicaragüenses, no es un partido evangélico; nosotros estamos pensando en todo Nicaragua y no solo en los evangélicos”, enfatizó Cerrato.
La presentación de los candidatos a presidentes, vicepresidentes y diputados nacionales y al Parlamento Centroamericano, de acuerdo con el calendario del CSE, se tendrán que presentar entre el 28 de julio y el 2 de agosto