Pese a que el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega Saavedra ha destinado millones de dólares para proselitismo político y ha retorcido las leyes para mantenerse en el poder, el líder del Frente Sandinista no ha podido superar su techo histórico de votantes.
Según los datos oficiales del CSE, Ortega ha logrado un promedio histórico que supera en algunas ocasiones el 38 por ciento, exceptuando los comicios de 2011 cuando el tribunal electoral presidido por Roberto Rivas le adjudicó el 62.46 por ciento.
La última encuesta dada a conocer por la firma costarricense Borge y Asociados, indica que Daniel Ortega ganaría las próximas elecciones presidenciales con el 44 por ciento del electorado, lo que significaría que alcanzó su techo histórico o que se desplomó si se compara con los resultados electorales de 2011.
Otras encuestas realizadas a nivel nacional y promovidas por el oficialismo, afirman que Ortega ganaría con el 65 o 70 por ciento, un contraste con la Encuesta de Borge y Asociados que los analistas no pasan por alto.
¿POR QUÉ NO GANA VOTOS?
Según el sociólogo y analista político Óscar René Vargas, Ortega no gana votos porque la pobreza, el desempleo y las desigualdades siguen siendo temas pendientes a resolver, al asegurar que los proyectos de beneficios sociales apenas llegan a un 13 por ciento de la población.
“La pobreza se mantiene, el analfabetismo se sitúa alrededor de 16 por ciento, el desempleo es alto, la informalidad es cercana al 80 por ciento y la desigualdad social se ha incrementado”, indica Vargas. Pero, al aclarar por qué Ortega no gana votantes, el sociólogo suma otro mal: la represión en el país.
“La represión política se ha incrementado en el campo y las ciudades. Por eso la gente ve a Ortega de distinta manera, a pesar que no exista una alternativa política opositora”, observó Vargas.
ENCUESTAS “ROCONOLAS”
Por otro lado, Vargas calificó de “roconolas” a las encuestadoras que le dan a Ortega un electorado de más del 65 por ciento.
“Hay otras encuestas realizadas por una universidad de los Estados Unidos que indica que Ortega solo obtendría el 29.7 por ciento”, aseguró Vargas. “Es decir, la Encuesta de Borge y la universidad norteamericana indican que Ortega no tiene los votos para barrer. Precisamente ese es el miedo porque las encuestas internas no indican lo mismo, no gana de la forma que indican las encuestas ‘roconolas’ que tocan la música que él paga”, aseguró el sociólogo.
GOLPEADO POR DESGASTE
El sociólogo Cirilo Otero aseguró que Ortega en sus casi 10 años en el poder no ha podido consolidar a su población votante.
“Toda administración pública, todo gobierno en la medida del tiempo sufre un deterioro y desgaste que impacta en la baja de simpatizantes y disponibilidad de votos”, asegura Otero. El también economista señala que Ortega no es candidato que acumula o capta votos.
“Daniel Ortega no es el candidato que acumula o crece en población votante; él tiene un voto o un grupo de admiradores bastante sólido, pero no sube, no crece; no capta votos, si no veamos en las anteriores elecciones en que perdió, en ninguna logró superar el nivel de la población votante a su favor. No es un candidato exitoso sino que es un candidato que más bien pierde posibilidades de votos”, analizó Otero.
La Encuesta de Borge y Asociados reveló que el 70 por ciento de los encuestados indicó que la oposición irá dividida al proceso electoral.
LA ENCUESTA DE BORGE
La encuesta de la empresa Borge y Asociados, realizada entre el 18 y el 31 de mayo de 2016, puso de manifiesto, según analistas, que Daniel Ortega no gana las próximas elecciones con amplia ventaja como lo hacen ver encuestas nacionales que lo ven ganar con más del 65 o 70 por ciento del electorado. La Encuesta de Borge y Asociados revela que uno de cada tres nicaragüenses no votaría en los comicios y uno de cada cinco no sabe por quién votar.
Además, la Encuesta de Borge y Asociados revela que el 26.3 por ciento de encuestados respondió que no votaría por nadie si las elecciones fueran hoy. Borge y Asociados es la única firma encuestadora que predijo el triunfo de doña Violeta Barrios de Chamorro en 1990.
